OLVIDADO EN OTRO ESPEJO – Poemas de Humberto Avilés Bermúdez

 

Foto │©Archivo particular


Pequeña Antología
Selección de
HERNANDO GUERRA TOVAR
Bogotá D. C., septiembre 2020

 

 

MIEDO 

En mí toda la guerra
quiere nacer a la muerte.

Un geranio abandonado
en las aguas del miedo
como una inmensa flor
de prisa navega
entre sus sueños.

Espíritus sin nombre
rodean mi silencio
me impiden olvidar,
pensar acaso,
callar…

Son las cinco en humo
de las sombras.

Toda mi tristeza
como en una oscuridad
poblada se pierde
en tu alegría.

En mí todo el amor
se desangra
la guerra está naciendo
y no quiero ser flor…

¡Sólo soy miedo!

 

 

 

©Edilberto Sierra

 

 

FISIÓN

I

Juntamos los abismos
del futuro,
creímos hondamente
en la guerra
del que calla.

Resucitamos en la
roca
de lo escéptico…

Rompimos avenidas
de cristal
en el sexo del diamante.

II

Sólo la luz
acudió a nuestros gritos.

Definitiva soledad…

Soberbia liberación
de neuronas en el aire
que ya no es tiempo.

III

Vivimos un adiós
sin dimensión,
ni las miradas eternas, consecuentes,
conocen el designio…

Del otro lado de la luz
nuestra lengua
está pariendo,
un niño de fuego
nacerá:

Este poema, duele,
cualquier poema, arde.

IV

En la densidad
de lo precioso
presentimos el advenimiento
mortal de nuestro verso.

 

 

 

 

EDAD DE THANATOS

Madre tristeza
labriego tu silencio
transfigura penas…

Me deja seco
viento en la edad,
humo
en la sangre.

 

 

 

©Edilberto Sierra

 

 

ONÍRICA

Amanecer
con todo el amor a cuestas
una mañana cualquiera
siendo tu sueño.

 

 

 

 

PERSONIFICACIÓN DE ABRIL

Madrugada en lo más alto
la noche
amaneció en Madrid.
Mediterráneo silencio
malagueña luz varada
juguetea con mis versos.

Hecho este astrolabio errante
que náufrago de cielos
se detiene en mis manos.

Abril, marzo florecido,
amarillo sol…

Soy yo, Luis Rosales
contándote después
de casi todo

¡Que la casa sigue encendida
que cante siempre
el contenido del corazón!

 

 

 

 

SABOR DE GÉNERO

Alba y luz
busca eco al sabor
de canela sin deseos.

Piel de luna perseguida
que ahora me persigue.

Tu piel toma cuerpo
en el poema
con la forma lánguida
de ser vos.

Mujer luna
sabor canela
olor de guayaba
necesitada de locura.

 

 

 

 

©Edilberto Sierra

 

 

 

INSTANTÁNEA DE MAYO

Éramos
como partículas
en el aire…

suspensas, suspendidas
no se atrevían a flotar.

El mediodía
paisaje recalentado
por la bruma.

¡Quizás el invierno
esta palabra humedecida
por lluvia que no llega!

 

 

 

 

DECLARACIÓN DE AMOR A GRANADA

Depredar sentidos con las manos
cuando de poner orden
al caos de creadora se trata.

Ideas de pronto vestidas de palabras
desbocado lenguaje que de sí
ignora simbolismo…

Cuando rozamos piedras
frotándolas intensamente
saltan chispas…
sorprendentes, sorprendidas, sorprendiéndonos
para que el fuego sea.

“No encendáis un fuego que no apagarás”
dice Granada.

¿Cómo hacerlo si fuego eres
y de chispas está hecha nuestra piel?

Sólo compartido sudor
puede refrescarnos porque
apagarnos tras el fuego
voraz de incendio transformado
que no de hoguera
mientras vivamos jamás.

 

 

 

 

GRANADINOS

Noel Rivas es otra Granada
¡a buen seguro que más auténtica por compartida!

De otros combates nacimos
¡pero hemos compartido tanto
y tan de veras!

Reinaba entonces cuando libre
su entero corazón
en la geografía sin límites del Caimito,
fruta de calle cual metáfora de síntesis
entre las palabras que jamás quiso escribir
y las que pensadas de tanto acariciar
tampoco dijo.

Tierras solares fue un acto de amor
aunque tardío,
España contemporánea una deuda impagada
con Rubén que nunca supe.

Del ron al vino español
pasando por el whisky -tan de otros-
¿qué distancia ha transcurrido?

Andalucía le hizo crecer el corazón
hasta no poder más de silencios…

Y una primavera madrileña
vinieron a contarme que moría,
nunca quise creer en lo escuchado
sin hallar explicación lo supe vivo

El negro bravo siempre fue
un cauce de palabras abierto
desde que decidió aporrear la luna
como si fuese tambor batiente
a ritmo de mambo…
y contarnos cuentos
como a quien a los demás desnuda
en el desnudarse a sí mismo.

Fue mi señal de identidad
con las noches granadinas
con las naderías de la juventud
donde surge Noel hablando
una vez más de literatura
como un Shakespeare chapiollo
recolectando sombras a la luz de la poesía.

Noel Rivas Bravo es otra Granada
¡No sé qué hace en Sevilla!

 

 

 

 

©Edilberto Sierra

 

 

 

ZARPA DE LUZ

Aré lo que pude
Jaguar Pablo


Escribís en un lenguaje raro
por llamarlo de alguna forma.
le dije.

Nada de raro. La rareza desaparece cuando
sabés que uso el verbo Arar y no el hacer;
me respondió.

Con dificultad sé hacer lo preciso
para escribir el color de mi luz…

De ahí a las dotes adivinatorias
acerca de arados apócrifos
hay exactamente la misma diferencia
y distancia que separa ambos verbos:

Cada quien hace lo que quiere
con la hechura de su arado,
respondí.

 

 

 

 

SEDIENTA

Cuando no hay agua
para tanta sed
clama seca
la voz del anonimato
apropiándose del idioma
para nombrar su angustia.

Desertificamos el azul
sacrificamos humedad
calcinados como
esqueletos infernales
de suicidio colectivo.

¡Nacer a la muerte!
siniestra vocación
del pasado
para que no haya futuro.

Crece la sed…

El universo del agua
se diluye cual
flor marchita en cartografía
de humanidad que agoniza.

¿Y, dónde la luz?

 

 

 

©Edilberto Sierra

 

 

 

PERFIL DEL OLVIDO

Caen tarde y luz
con ellas nace sombra.

Distancia gris de
palabra dicha
no dicha de palabra.

Siento que ya
no ardemos…
somos fuego de nadie,
rescoldo
casi ceniza.

Entibiados por no decir
somos este perfil
olvidado en otro espejo.

 

 

 

*  *  *

Derechos reservados
©Humberto Avilés Bermúdez
 

 

NOTA BIOGRÁFICA

Nació en 1953 en Granada (Nicaragua). Licenciado en Derecho por la Universidad de Salamanca. Doctor en Derecho Constitucional por la Universidad Complutense de Madrid. Docente de postgrado en varias universidades centroamericanas durante más de quince años. Premio de poesía Universidad de Navarra, con el poemario Hipótesis del amor, 1979. Finalista del Primer Concurso de Poesía Botón Charro (Salamanca), por el poema Tríptico de la noche. Tiene publicados poemas y artículos en distintos medios impresos y virtuales tanto de España como de Nicaragua. Premio Andrés Bello, Academia Hispanoamericana de Buenas Letras, Madrid 2018.

Libros:

  • Perfil del olvido. Antología personal (1976-2012). Foro Nicaragüense de Cultura. Managua, 2013.
  • Estigmas de silencio. Poemas (1971-1976). Editorial Amarante. Salamanca, 2014.
  • Poética de la simpleza. Editorial Amarante. Salamanca, 2014
  • Escritos Constitucionales (1999-2010). Editorial Amarante, 2014
  • Color de luz, Morada al Sur, Colección de poesía latinoamericana, Ediciones Hespérides, Mar Del Plata Argentina 2019.

⊂Ο⊃

Las imágenes que acompañan los poemas son obra del  artista plástico EDILBERTO SIERRA (Bogotá 1956). Maestro de Artes Plásticas de la Universidad Nacional de Colombia. Ha expuesto en España, Francia, Italia, Alemania, Bélgica, México, Cuba, Puerto Rico, Brasil. Es autor de Papeles para un voyerista binario, Fragmentos para una historia continua, Materiales para ensamblar un ángel. Es profesor de artes de la Universidad Jorge Tadeo Lozano y del Ce-art de Bogotá.

El poeta Gonzalo Márquez Cristo dice de él y de su arte: «Su pintura transcurre, el deseo sigue su itinerario laberíntico, los ojos se desprenden, los pies caminan sobre el agua… Nos hace comprender que el erotismo siempre es un viaje hacia el centro, que las caricias se hacen por debajo de la carne, que la vida es un acto de trapecistas, que a veces la sangre se convierte en arcoiris».

 

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