ESTE RÍO NECESITA QUIEN LO QUIERA | Poemas de Álvaro Neil Franco Zambrano

 

Foto |©Archivo particular

 

Selección del libro
PUERTA DE TIERRA CALIENTE
Premio CEAB, 2019

 

 

GUAYABA SILVESTRE 

Así como el agua del río
busca la piedra
para edificar su canto
así persigo tu memoria
que madura
el silbo de los pájaros
y me refugio en tus puntos negros
para empezar a vislumbrar mi muerte
vestida de gusanos blancos

 

 

 

 

CANGREJOS

El cangrejo conoce el arte de la retirada.
Película Ebrio de mujeres y pintura

 

Cangrejos rojos que encendían la noche
gracias a que las palabras de mi padre
se pasaron la vida soñando entre las piedras
trayendo hasta la casa
quebradas de orillas rumorosas
donde se respiraba el frescor de los yarumos
viajero de hojas secas que entintaban el agua
con que los cangrejos escribían los caminos
que atenazaron mi pasado
Cangrejos a cuya imagen y semejanza
me crecieron estas manos
que cantan las raíces del barro
y este resplandor lacerante
de seguir buscando en las piedras
los días de mi infancia

 

 

 

 

THÉODORE ROUSSEAU | Campos de trigo | Acuarela sobre tiza | Metropolitan Museum of Art 

 

 

 

PUERTA DE TIERRA CALIENTE 

Esta puerta abierta por siempre
al calor de la vida
es tan solo un pretexto
para que no se vayan los caminos
de quienes nos compartieron
el paso de los días
libélulas que pintaron
la casa de eternidad
para que las visitas amanecieran
en el olor de los recuerdos
el abejorro izando su bandera
amarillo con negro
en la escalera al cielo
fatigada de tiempo
hormigas arrastrando calles
para salvarlas
del sol y del olvido
cantos de gallos de pelea
que espantan la soledad
de las cosas perdidas
y este río que nos deja
como un perro mojado
historias escritas
en la piel de la piedra
Puerta abierta que entra y sale
en la voz de sus muertos

 

 

 

 

PUERTA DE TRANCA

Que dejabas por fuera a la noche
yo imaginaba que a través de ti
las gallinas subían
a picotear las estrellas
y los duendes atravesaban
tu espíritu de pájaro
para que en nuestros sueños
crecieran las leyendas del bosque

 

 

 

THÉODORE ROUSSEAU | Bosque de Fontainebleau | Óleo sobre madera | Metropolitan Museum of Art

 

 

SOMBRERO

Este sombrero colgado en la pared
canta con la voz de los ríos más claros
sueña con el cielo de la torcaza
atravesado por el perfume de los arrayanes
generaciones de gallos de pelea
vieron la luz
en la calidez de sus alas
siempre que me lo pongo
me visto de ocobo
para darle sombra al camino
donde resplandece mi sangre

 

 

 

 

LA UBICUIDAD DEL LOCO LUISITO

La gente del alto llano
más de una noche lunar
con la luna de la mano
han visto al loco pasar.
Aquiles Nazoa

 

Ibas por la orilla del río
tejiéndole mariposas a la brisa
que llega con noviembre
despertando con tus gritos
de niño abandonado
el alma de las flores
inventándole viajes a las hojas
que caían sobre la isla desierta de tu espíritu
Ibas por la orilla del río
como un ángel caído
soplándole música
a los troncos podridos
dando vueltas como un remolino
en las copas vencidas de los árboles
revolcando tu vida
en el aire caliente de los sueños
atrapando el brillo dorado de los peces
para calmar el hambre y la sed
remendando con tu paso de nube
el destino perdido de las piedras

 

 

 

THÉODORE ROUSSEAU | Fotografía infrarroja de El bosque en invierno | Metropolitan Museum of Art

 

 

EL GARRAPATERO

Lo nombramos el garrapatero
por su vuelo bajo
de ángel maldecido
por guardar en sus alas
el rumor de la noche
y tejer nubes
con forma de montaña
en el alma tranquila del ganado
Garrapatero
voz del viento
desgarrando la tarde
desde la rama
de un guayabo

 

 

 

 

RÍO SARAVITA I

Este río necesita
quien lo quiera
Alguien que le pase
la mano por el lomo
para que vuelvan
a saltarle los peces
que le coloreaban el alma
Un oído amigo
que le escuche la música secreta
que se esconde en sus piedras
Niños que le lancen sapitos
para que la vida vuelva
a mirarse en sus orillas
Alguien que le recoja la madera
como si fuera una serpiente
que ha cambiado de piel
Este río necesita
que le prendan leyendas
para que su humo sea
un sendero reverdecido
por los espíritus del bosque

 

 

 

THÉODORE ROUSSEAU | Puesta de sol cerca de Arbonne | Óleo sobre madera | Metropolitan Museum of Art 

 

 

CHICHARRAS

la Cigarra, que egoísta no hacía más que cantar y cantar
dándoselas de poeta.
Augusto Monterroso

 

Lluvia que se escondía en los árboles
y reventaba de alegría la tarde
de alas cosidas en la brisa
y la transparencia del aire
Tu alimento las nubes veraniegas
y las voces de niños
que siguen escrutando tu rastro
en un lugar del cielo

 

 

 

 

PERROS

 

Llevo en la brisa marina mi amor de hombre
y nadie sabe que amo a no ser por los perros
que olfatean mis pasos por las alamedas.
Lêdo Ivo
Para Jícler, Ámbar, Bengi, Anubis y Draco

 

Esos perros
que entre más olfatearon mis fracasos
más le ladraron al hueco de mis pasos
los de llanura suave
donde viaja la sombra de la luna
y la noche alarga la soledad mojada
de los postes de luz
los mismos que me dieron la mano
para poblar de sueños
el silencio de mis manos vacías
aquellos que rasguñaban
amaneceres de madera
y barrían la casa con la alegría de su cola
o bien metían el rabo entre las patas
o se enconchaban en mitad de la sala
cuando presentían la muerte
de los seres queridos
esos en cuyos ojos no cabe ninguna despedida
los que siempre arrimaron un hueso
cuando presentían la escasez de la abundancia
aquellos que nos dejaron en cada sacudida
la certeza de un río que nos funda
los huesos
esos perros que se purgaban con pasto
para aliviar el peso de las adversidades
que hacían volar los niños
en el perfume de las flores
y exponían su alma para protegernos
de las piedras lanzadas por el odio
o el delirio extraviado de los locos
los que animaban los paseos de olla
y engrandecían la familia
con las perritas que se encontraban en la calle
A esos perros que hoy son nuestro camino
les debemos la vida

 

 

 

 

THÉODORE ROUSSEAU | Paisaje con un estanque | Tinta negra y aguada gris sobre papel verjurado crema | Metropolitan Museum of Art

 

 

 

JARDÍN

 

El tigre es un jardín que juega.
Julio Cortázar

 

Jardín donde el alma de una palmera
orienta los viajes de las nubes
abanico que siembra de recuerdos
el cielo de la infancia
jardín donde mis padres
intercambiaron verbos
aromados de tinto
que abrieron gloxinias y galaxias
y las manos de Carlitos Pinzón
entibiaron el aire
con flores de guanábana
recuerdo las manos de mi madre
convertidas en águilas
cuando las gallinas
picoteaban la luz de los cayenos
su corazón de mariposa
buscando tierra de tronco
para abonar la suerte
jardín con gatos que riegan de misterio
los tiestos en que aterrizan las libélulas
y lagartijas que enrollan
el sabor hondo del silencio
camino de hormigas
que fueron llevándose al olvido
los días de la casa

 

 

 

 

MANDARINA ARRAYANA 

Con tu perfume creciendo
en lo profundo de la sombra
me inventaste las manos
Música de un río
donde se baña mi inocencia
Pasan los derrumbes que se llevan el cuerpo
las crecientes que arrastran el alma
pero tu luz no pasa
sigue vistiendo los fantasmas
de mi casa materna
abrazando las sombras que habitan
el zaguán de la ausencia
Gracias a ti me reconozco
en los árboles que sueñan
las manos de mi padre
en el canto de esta orilla
donde giras como un pequeño dios
coronado de espuma

 

 

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©Álvaro Neil Franco Zambrano 

 

NOTA BIOGRÁFICA

(Barbosa, Santander, 1969). Licenciado en Idiomas de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia y magíster en Literatura de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Invitado a la 13a Fiesta del Libro y la Cultura, Medellín (2019). Poemas suyos han sido publicados en el Periódico de Poesía de la Universidad Autónoma de México (2007), en la Revista de Poesía Trilce (Chile, 2012), en la Revista Ping Pong (Santo Domingo, República Dominicana, 2018), en la antología de poetas colombianos y ecuatorianos “País en paralelo” (Pontificia Universidad Bolivariana de Medellín, 2019), en la Revista Casa Silva (2012), en La Raíz Invertida (Revista Latinoamericana de Poesía, 2015), en Burdelianas Poetry (2018), en la Revista Puesto de Combate (2020). Obtuvo Mención de honor en el Concurso Nacional de Poesía de la Casa Silva “Decir es nombrar”, 2020. Libros publicados: “La saga de los clavellinos” (Universidad del Valle, 2008), “Temblor de isla” (Rosa Blindada Ediciones, Cali, 2016), “El amanecer de una naranja roja” (UPTC, 2017), “Puerta de tierra caliente”, (Premio CEAB de Poesía, 2019).

 

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Las imágenes que acompañan los poemas son del artista francés THÉODORE ROUSSEAU (1812-1867). Estas obras se conservan en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York – MET, catalogadas como de Dominio Público | CC0

 

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