Poetas colombianas

6 jul 2026

Retrato de Eugenia Sánchez Nieto
Foto: © Archivo particular

Escritoras colombianas

Eugenia Sánchez Nieto

Poeta colombiana nacida en Bogotá, autora de una extensa obra donde dialoga la memoria, la noche y algunas inquietantes imágenes del sueño. Fue nominada al Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, Chile 2021.

26 sept 2025

Imagen de presentación de Alejandra Cox
Foto: © Archivo particular

Escritoras colombianas

Alejandra Cox

Bogotá, 1983. Escritora y cantante, egresada de procesos de formación literaria y participante en encuentros de poesía en Colombia y México. Sus textos han aparecido en revistas literarias nacionales e internacionales, y uno de sus poemas fue adaptado musicalmente por Claudio Bustos.

Hambre

escruto el vacío
el fulgor
la luz palideciendo bajo mis cejas
me veo hecha cicatrices
crispada
hoja seca con la piel
templada a los huesos

Morada

sigue nevando polvo y del armario sale el sol
los arrendajos entran bajo la puerta
brincando
por la línea de aire
las paredes se inundan de sal
la bombilla se infla de gemidos
la cama es un temblor
un grito simultáneo que abre el silencio

Al borde

abrir la certeza de los cuerpos
ahora
labios en crescendo
ojos suspendidos
en la pausa perpetua
manos que retornan
al capullo

Sicario

ahora me persigno
mañana mañana
el agua quema

Despojos

anoche
sumergidos en un pantano teñido de sales
me ahogaste en el silencio

el zumbido de la estrechez
reduce los espasmos

Oda tardía

fuego
bola de fuego
yema de huevo
candela
coágulo de sangre
corrida de toros
período
vida
pequeña herida
golpe
bala perdida
semen
diástole y semilla

Veinte

sobre mi piel
nada tu aroma tibio
tinta y esencia primaria

en mi pecho danza un compás
miro por dentro
ritual que atraviesa el umbral
y se agrieta

69

sumerge la punta de la lengua
corteja con fuerza desde el maxilar
justo allí hay un iceberg
y
la tierra se rasga

II

yo mojada de abril
abril cargado de gritos y silencios
hoy hay fiesta
me entierro
con las flores por dentro

Sombra

no soy en el espejo
mi rostro es un manto ácido enmudecido
mi cuerpo
un camino de despojos y memorias
impenetrable trocha

Bombillo rojo

la noche
fuego en las arterias
del techo llueve calor
y la piel se tiñe en sangre

Coito

es el cuarto mes y llueve
todo se esfuma a cántaros
todo corre
moja
es el cuarto mes
y hay lava en el suelo calcinado
gotas de llovizna perlada eyaculando

Sola

quiero que alguien me mire a los ojos
que me diga que existo
que entienda mi miedo
a vivir voraz

Llaga

gimiendo derramándose y decantándose
todo en simultáneo
remolinos de fuego
y un mar de lenguas en el pecho

un dolor abierto en dos
grita adentro

Pólvora

me quitaron las manos
todo
en esta selva
pervertida de dolor
*   *   *
Derechos reservados
© Alejandra Cox
Nota biográfica

Alejandra Cox

Bogotá, 1983. Alejandra Cox es el seudónimo de Alejandra Moreno Morales. Escritora y cantante. Actualmente cursa estudios literarios en la Universidad Autónoma. Egresada del Taller de cuento “Ciudad de Bogotá”, Renata / Fundación Gilberto Alzate Avendaño, 2010. Participó en el XVII Encuentro internacional de poetas, Zamora, Michoacán, México, 2012; en el V Festival de poesía y narrativa Ojo en la Tinta, 2012; en el Primer aniversario de Antropoético, Bogotá, 2013; en el lanzamiento de la Revista En Otro Idioma, Bogotá, 2016; en Punto de Convergencia, 2017; en el Primer encuentro de Poesía Esencial No estamos solos en la tierra, Bogotá, 2017, Zeshat Ediciones y Corporación Cultural La Aldea; y en la Segunda Tertulia Palabrearte Mujeres y Poesía, 2017, convocada por la Corporación Cultural Hicha Guaia. Textos suyos se han publicado en la Revista Círculo de Poesía, como poeta del mes de abril de 2017, y en esta misma revista en el especial Poetas Colombianas de hoy, del mes de noviembre de 2017. Publicada por la revista digital e impresa Chontales Litterae, de Nicaragua, en octubre de 2018. Participó como jurado en la categoría de Mejor producción literaria en poesía, muestra colegiada de la Universidad Minuto de Dios, 2017. Su poema Los aquellos fue adaptado musicalmente por el cantautor argentino Claudio Bustos.

11 jul 2025

Imagen de presentación de Eugenia Sánchez Nieto
Foto: © Mateo Silva

Escritoras colombianas

Eugenia Sánchez Nieto

Poeta colombiana nacida en Bogotá en 1953. Esta selección reúne poemas inéditos escritos entre 2010 y 2016, junto con piezas de Que venga el tiempo que nos prenda, uno de los libros centrales de su trayectoria.

Poemas inéditos (2010-2016)

ESCARLATA

Soñé con un leopardo que dormía
bajo mi cama
era inexplicable el motivo de tenerlo
por falta de costumbre olvidaba darle alimento
debilitado se extinguía lentamente…
en la noche para sobrevivir
pronto daría el zarpazo.

Un leopardo agazapado acechaba mi casa
la noche entraba y reclinaba su cuerpo
la puerta entreabierta…
el cuerpo desgarrado pintaba de escarlata la noche.

ROSTRO O MÁSCARA

1
Rostros diversos se posesionan de la que fui
hojas verdes, hojas secas resbalan bajo los pies
una bella de traje amarillo sale del bosque
el agua transparente incita un ahogamiento
aves de diversos colores festejan el verano
máscaras diversas se posesionan de rostros expectantes
ríe, ríe, muestra los dientes
saltimbanquis frente a rostros serios y temerosos.
Viajo sobre el soleado parque
¿Rostro o máscara?
ambas partes indestructibles de la que lenta se aleja.

2
Correr, correr, correr
cabello rojo al viento
tren amarillo
labios carnosos que esperan unos ojos oscuros
correr, correr, correr
piel temblando
luz vertical, saxofón prolongado
ojos a lo largo de muros infinitos
el juego del azar en busca de la fortuna
caída sin lamento
un gran alarido, rostros descompuestos, sordos
la ambulancia con un moribundo adentro
sobrevivir, correr, sobrevivir.
August Macke, Café turco, 1914
August Macke, Café turco, 1914.

PALABRA EN EL VIENTO

1
La palabra se bate con el miedo con el odio
de la entraña del tiempo vivido
del aturdimiento, del momento postergado
de la belleza
del canto imponente
asciende por el aire una mariposa azul
titila en el viento.

Del tiempo de la infamia
de la blanca indiferencia
de los murmullos y la risa
del reclamo y el perdón
de la noche y sus pesadillas
del indescriptible vacío
brotan las palabras
cargadas de sueño y delirio.

2
Lo no dicho es una forma de pensamiento sin palabras
las palabras juegan a solas
al aire libre se colocan una detrás de otra
imaginando una escalera
el hombre lucha por subir a través de ella.
Estas lo derrotan una y otra vez
las palabras tienen forma
y no están dispuestas a dejarse asir
las palabras se escapan una y otra vez
—algunos creen sostenerse sobre ellas—
dominarlas y encontrar la cima—
nada las detiene
las formas juegan con los sentidos
ellas permanecen ocultas, expectantes…

BAJO TIERRA

1
Cuerpos mutilados, masas informes
muecas de miedo yacían bajo la tierra
ríos impacientes intentaban borrar marcas de espanto
la tierra se revolcaba al recibir tanto cuerpo junto
el amor de los habitantes había sido extirpado
lamentos en círculo
aquel que se salía era aplastado sin piedad
ni pájaros ni amaneceres ni cantos
impacientes buscaban caminos todos transitados
ciudad revisitada con sus nubes cargadas
el amor estaba hecho a la medida de sus semejantes
desgraciados cantaban eternas letanías
no había calma.

2
Bellos hombres agujereados de espalda
de frente, en la cabeza
cuerpos tensos y mirada atónita
un vaho sale de su cuerpo
jóvenes alegres guiados —sin saber—
en la ruta de la noche
el trazado en su piel joven
el bello fulgor en su rostro
lenguaje de sombras y silencio
señas y silbos extraños rondan sus cabezas
sus familias aletargadas esperan…
el tiempo desciende y abre la puerta
la noche entra en sus aposentos
—nadie sabe nada—
extraviados de sí
recorren un largo túnel negro sin luz al final.

3
Acuérdate que por allá hay gente mala
asesinan por encargo
se toman la vía, hacen redadas
si el sol está de frente
matan sin piedad
extraña tierra esta
hombres de mirada feroz —cuchillo, metralla, bomba—
tierra caliente y sin freno.
August Macke, Muchachas bajo los árboles, 1914
August Macke, Muchachas bajo los árboles, 1914.

LAS FORMAS DEL VACÍO

Dentro de un gran salón hay una mesa enorme de billar
sus esferas de diversos colores se mueven
sobre la pizarra verde
en penumbra hombres silenciosos
se desplazan en una danza lenta y alegre
observo detenida como una vela se derrama
y cae sobre la tela
una lámpara y un reloj diseñan la forma del olvido
desde la calle un hombre
entra armado buscando una mujer
la que lo observa cae lenta
con un tiro en la frente
el sonido lejano de una carambola
el billar se ilumina
amedrentados por el pistolero
salen uno a uno a la noche fría
un día más donde vivir es un milagro.

NIEBLA Y SUEÑO

El porvenir partirá en un tren blanco
las huellas de unas pisadas desaparecen
el miedo tiembla
la vida como vasija fracturada.

Aún joven perdió la memoria
se extingue lentamente
no reconoce a nadie
alojada en casa de ancianos.

Un amor incierto la lleva a la niebla
desprendida de todos, olvidada de sí
transita por un corredor silencioso
el tiempo de la risa se malogró
un órgano suena en la mañana
niebla y sueño la que fue no volverá.
August Macke, Mujer en un diván, 1914
August Macke, Mujer en un diván, 1914.

Del libro: Que venga el tiempo que nos prenda
Cuadernos de Poesía Ulrika, 1985

EL MARQUÉS DEL BETÚN

El marqués del betún ama su vida
de una manera inquieta y distante
sabe que su pasión no son jornadas
repetidas donde él sea uno más en la larga fila.
Por eso se entrega a su delirio
en interminables monólogos sueña
con los hombres que fue y que será
la gente lo observa y se ríe
el marqués sigue ahí hasta que lo aborda la noche.
Su enfermedad lo libera de lo extraño
su enfermedad es la salud de los demás.

LAZOS OCULTOS

Lazos invisibles hacen que aquellos se mantengan
en su delirio en su doble voluntad terminó recluido
el otro se hizo poseer por un grupo de hombres
descubrió que la felicidad era una joven poseída
ella, figura única de mil matices
celebró nupcias con el amor.

Ellos transgresores, implacables
candentes en un desierto helado
intrincados como si fueran uno, más allá de lo visible
amor tan alto que da la libertad y la agonía.
Extraña paradoja donde los amantes atrapados
se ven arrojados a la fatalidad.
August Macke, Gente en el lago azul, 1913
August Macke, Gente en el lago azul, 1913.

LUCIANO

Para Evelio Rosero Diago

La alucinación que produce el alcohol y el hambre
y la atracción por lecturas herméticas
provocaron en Luciano una pasión
indescriptible por lo funesto
su mirada inquietaba a los demás
instantes, sólo instantes
se desligaba del hilo tenso
por el cual se miraba al espejo
y ante el que decía: Sólo frente al espejo soy valiente
cuando perdió el hilo mediante el cual
mantenía cincelada su conciencia
se produjo su pasión:
Tres huérfanas millonarias caían ante un piano silencioso.
¿Cuál el límite donde se produce la demencia?

EL DÍA Y LA NOCHE

De día el buen creyente
es incapaz de escupir
de noche ángeles escandalosos
buscan la oscura revancha
panteras enjauladas rastrean la salida
el sueño ese encuentro inconfesable.

UN VIENTO

Le visita en la noche, su presencia es real
se traspasan, se barruntan, se prueban
ella le busca con el tacto, sólo un espacio
¿Estará escondido en el armario esperando
la noche sin luna?
Trata entonces de cincelar aquel rostro
le es imposible
su amado parece invisible.
Será el amor un sueño intenso
y luego un viento fuerte golpeando sin dejar huella
sólo un vacío, un hueco
un hueco por donde sopla el viento.

BLANCO ES EL PAREDÓN

Ojos limpios recorren la mañana
blanco sobre blanco es el paredón
pero ese caído allí
es mi corazón que sangra.
*   *   *
Derechos reservados
© Eugenia Sánchez Nieto
Nota biográfica

Eugenia Sánchez Nieto

Eugenia Sánchez Nieto (Bogotá, Colombia, 1953). Filósofa por la Universidad Nacional de Colombia (1987) y especialista en Administración y Planeación del Desarrollo Regional por la Universidad de los Andes (1993). Dirigió el programa Página Impar de la Unión Nacional de Escritores, transmitido por la Radiodifusora Nacional de Colombia entre 1990 y 1997. Ha publicado, entre otros libros, Que venga el tiempo que nos prenda (Ulrika Editores, 1985), Con la venia de los heliotropos (Ulrika Editores, 1990), Las puertas de lo invisible (Centro Colombo Americano, 1993), Visibles ademanes (Universidad Nacional, 2004), Dominios cruzados (Caza de Libros, 2010), Visibles ademanes. Antología (Universidad Externado de Colombia, 2013) y Lo inasible (libro digital, NTC / Gabriel Ruiz, 2016). Su obra ha recibido diversos reconocimientos y ha sido incluida en revistas y antologías nacionales e internacionales.

15 jun 2025

Imagen de presentación de Yenny León
Foto: © Archivo particular

Escritoras colombianas

Yenny León

Poeta, filóloga hispanista y magíster en Escrituras Creativas, nacida en Medellín en 1987. Su obra ha sido reconocida con diversos premios nacionales de poesía y sus textos han circulado en revistas de Colombia y del exterior, con traducciones al inglés y al francés.

Mujer de agua

A Helena Araújo

Soy la mujer sentada
a la orilla de todos los lagos

Los restos del árbol están impresos
en las yemas de mis dedos

Me resbalo por la piel de la cigarra
Con mi delantal abanico el alma de la hoja
Cruzo mis gruesos tobillos; busco selva la luna

Me repito seis veces dentro de mí misma
en el umbral donde los mundos se funden
Creo el huevo en la mitad de dos manos
que se abrazan sin tocarse

Mientras dibujo el último círculo,
aparece una segunda vida
maraña de brazos, piernas y bocas

No tengo otro papel para escribir
que la roca sobre la cual naufrago

Más allá del sol

A Herminia, In memoriam

Quizá como la muerte en los labios
la caverna se detenga

Tal vez la noche se carbonice entre tus dedos
como quien descubre en su consumación
la ventana abierta
por donde cruzan las huellas

No sé quién te ha atado en el pecho
un campanario de cenizas
ni cómo mis cabellos
están hechos de ti

Hoy te reconoce la lluvia
junto a la belleza lenta del árbol
te escoge la hoja
al convertirte en su otra mitad

se disuelve tu cuerpo en el aire
para nacer más allá del sol

De Entre árboles y piedras (2013)

Fragmentos

“Yeti, no todas las palabras
condenan a muerte.”
Wislawa Szymborska


la niña se hunde
en el cuarto silencio más largo de la tierra

pasa el día encerrada en una burbuja de fuego

el yeti se sacude
hasta el círculo diminuto deja huellas de herrumbre

la piedra calla contra la lluvia.

⊂Ο⊃
cuando los días se acaben y la hoja ya no incube su raíz
sumergido en el reverso de las piedras yacerá el vacío enloquecido de luz

las grandes pérdidas harán de la montaña su centro

como puertos sin retorno se acogerán a la memoria
sólo para darle forma al pasado

serán tan viejas en nuestros ojos como el destino del agua.

⊂Ο⊃
cada latido es un autoataque: el corazón golpea contra el corazón

con el árbol ocurre algo distinto

su corazón por encima del agua corrompida es fuego meditativo
hambre congelada.

⊂Ο⊃
“Y empeñados en proteger los bosques / olvidamos / que
mientras quede siquiera un árbol / sobre la superficie de la tierra
la gente morirá asesinada con palos de madera.”
Ryszard Kapuscinski


sus raíces
maestras de la vida subterránea

su tronco
doble cuerpo, canal de otros mundos
revoltijo de ombligos que conducen
al diálogo de

sus hojas
materia oscura
puerta entreabierta al círculo
—la punta de la geometría—
esporas animales
estructura alterada
sangre seca.

⊂Ο⊃
las flores encanecen
en el invierno desmayado
tras un precipicio de cielo

el tronco de un árbol perdido
se calcina
en una lenta conspiración de sonidos

cuando el hilo de la vida pende sobre el lago
cuando los ojos sufren el hambre de quedarse ciegos.

⊂Ο⊃
es verdad lo que ocurre al amanecer
cuando mis manos tempranas desdibujan la piedra

escucha este fuego entrecortado
con el que mi voz te llama

años de sonido arrancados de las garras del sueño

somos sólo un árbol difuso en el espejo
que se prende o apaga después de cada pesadilla.

De La hierba abre su latido (2018)

Colibrí

El colibrí es la reacción de la naturaleza
ante lo que muere en el centro del árbol

su aleteo son trinos para los pájaros carpinteros
que se trenzan con las hendiduras en la madera

el colibrí es una sensación oculta
como un parpadeo bajo el agua
o una sonrisa ante la bala que te atraviesa.

⊂Ο⊃
el fénix siempre ha pedido reemplazo

como la naturaleza viaja entre las sombras
—una y otra vez—
para desintegrarse en un mar de cenizas
de donde emerge infinito
como el resultado de miles de huellas desechables

se ha llegado el día: él odia hundirse solo
nunca quiso padecer la costumbre de la resurrección

ahora su espíritu deja de danzar en su cielo
y se pierde en lo profundo de la llama desterrada

desaparece
se libera del hambre de nacer.

El trueno en la sien

Después de cierta edad la gente se alimenta de vidas ajenas
y olvida que el trueno aún puede hundirse en las sienes,
que el liviano color del otoño atraviesa la mirada más aguda
y la línea que une los planetas es un mero ejercicio de la luz.

Ruptura

No llevas puesto nada encima salvo el misterio de tu primera piel
la lección de que el tiempo madura en el mar

mides a pasos el cielo
y moldeas con lo perdido el pie de estrella obligado a bajar sin calma

ninguna forma separada al elevarse forja el incendio

la ruptura siempre va hacia la noche
oscureciéndose ante ti
mientras absorbe de tu boca
el gesto anudado al sueño.
*   *   *
Derechos reservados
© Yenny León
Nota biográfica

Yenny León

Yenny León (Medellín, 1987). Filóloga hispanista y magíster en Escrituras Creativas. Actualmente es docente de literatura en las universidades UPB y EAFIT de Medellín. Ha obtenido varios premios de poesía: I Premio de Poesía Joven Ciudad de Medellín (2011), I Premio Nacional de Poesía Joven Andrés Barbosa (2011), Beca de creación modalidad Poesía (2012), mención de honor en el concurso nacional “El dolor y sus trampas” de la Casa de Poesía Silva y el primer puesto en el XXX Concurso Nacional Universitario de Poesía de la Universidad Externado de Colombia. Varios de sus poemas han sido publicados en revistas nacionales e internacionales y traducidos al inglés y al francés.

Libros publicados: Entre árboles y piedras (Bogotá: Editorial Planeta, 2013), Campanario de cenizas (Quetzaltepeque, El Salvador: Proyecto editorial La Chifurnia, 2016), La hierba abre su latido (Bogotá: Universidad Externado de Colombia).