Poesía

15 jun 2025

Imagen de presentación de Yenny León
Foto: © Archivo particular

Escritoras colombianas

Yenny León

Poeta, filóloga hispanista y magíster en Escrituras Creativas, nacida en Medellín en 1987. Su obra ha sido reconocida con diversos premios nacionales de poesía y sus textos han circulado en revistas de Colombia y del exterior, con traducciones al inglés y al francés.

Mujer de agua

A Helena Araújo

Soy la mujer sentada
a la orilla de todos los lagos

Los restos del árbol están impresos
en las yemas de mis dedos

Me resbalo por la piel de la cigarra
Con mi delantal abanico el alma de la hoja
Cruzo mis gruesos tobillos; busco selva la luna

Me repito seis veces dentro de mí misma
en el umbral donde los mundos se funden
Creo el huevo en la mitad de dos manos
que se abrazan sin tocarse

Mientras dibujo el último círculo,
aparece una segunda vida
maraña de brazos, piernas y bocas

No tengo otro papel para escribir
que la roca sobre la cual naufrago

Más allá del sol

A Herminia, In memoriam

Quizá como la muerte en los labios
la caverna se detenga

Tal vez la noche se carbonice entre tus dedos
como quien descubre en su consumación
la ventana abierta
por donde cruzan las huellas

No sé quién te ha atado en el pecho
un campanario de cenizas
ni cómo mis cabellos
están hechos de ti

Hoy te reconoce la lluvia
junto a la belleza lenta del árbol
te escoge la hoja
al convertirte en su otra mitad

se disuelve tu cuerpo en el aire
para nacer más allá del sol

De Entre árboles y piedras (2013)

Fragmentos

“Yeti, no todas las palabras
condenan a muerte.”
Wislawa Szymborska


la niña se hunde
en el cuarto silencio más largo de la tierra

pasa el día encerrada en una burbuja de fuego

el yeti se sacude
hasta el círculo diminuto deja huellas de herrumbre

la piedra calla contra la lluvia.

⊂Ο⊃
cuando los días se acaben y la hoja ya no incube su raíz
sumergido en el reverso de las piedras yacerá el vacío enloquecido de luz

las grandes pérdidas harán de la montaña su centro

como puertos sin retorno se acogerán a la memoria
sólo para darle forma al pasado

serán tan viejas en nuestros ojos como el destino del agua.

⊂Ο⊃
cada latido es un autoataque: el corazón golpea contra el corazón

con el árbol ocurre algo distinto

su corazón por encima del agua corrompida es fuego meditativo
hambre congelada.

⊂Ο⊃
“Y empeñados en proteger los bosques / olvidamos / que
mientras quede siquiera un árbol / sobre la superficie de la tierra
la gente morirá asesinada con palos de madera.”
Ryszard Kapuscinski


sus raíces
maestras de la vida subterránea

su tronco
doble cuerpo, canal de otros mundos
revoltijo de ombligos que conducen
al diálogo de

sus hojas
materia oscura
puerta entreabierta al círculo
—la punta de la geometría—
esporas animales
estructura alterada
sangre seca.

⊂Ο⊃
las flores encanecen
en el invierno desmayado
tras un precipicio de cielo

el tronco de un árbol perdido
se calcina
en una lenta conspiración de sonidos

cuando el hilo de la vida pende sobre el lago
cuando los ojos sufren el hambre de quedarse ciegos.

⊂Ο⊃
es verdad lo que ocurre al amanecer
cuando mis manos tempranas desdibujan la piedra

escucha este fuego entrecortado
con el que mi voz te llama

años de sonido arrancados de las garras del sueño

somos sólo un árbol difuso en el espejo
que se prende o apaga después de cada pesadilla.

De La hierba abre su latido (2018)

Colibrí

El colibrí es la reacción de la naturaleza
ante lo que muere en el centro del árbol

su aleteo son trinos para los pájaros carpinteros
que se trenzan con las hendiduras en la madera

el colibrí es una sensación oculta
como un parpadeo bajo el agua
o una sonrisa ante la bala que te atraviesa.

⊂Ο⊃
el fénix siempre ha pedido reemplazo

como la naturaleza viaja entre las sombras
—una y otra vez—
para desintegrarse en un mar de cenizas
de donde emerge infinito
como el resultado de miles de huellas desechables

se ha llegado el día: él odia hundirse solo
nunca quiso padecer la costumbre de la resurrección

ahora su espíritu deja de danzar en su cielo
y se pierde en lo profundo de la llama desterrada

desaparece
se libera del hambre de nacer.

El trueno en la sien

Después de cierta edad la gente se alimenta de vidas ajenas
y olvida que el trueno aún puede hundirse en las sienes,
que el liviano color del otoño atraviesa la mirada más aguda
y la línea que une los planetas es un mero ejercicio de la luz.

Ruptura

No llevas puesto nada encima salvo el misterio de tu primera piel
la lección de que el tiempo madura en el mar

mides a pasos el cielo
y moldeas con lo perdido el pie de estrella obligado a bajar sin calma

ninguna forma separada al elevarse forja el incendio

la ruptura siempre va hacia la noche
oscureciéndose ante ti
mientras absorbe de tu boca
el gesto anudado al sueño.
*   *   *
Derechos reservados
© Yenny León
Nota biográfica

Yenny León

Yenny León (Medellín, 1987). Filóloga hispanista y magíster en Escrituras Creativas. Actualmente es docente de literatura en las universidades UPB y EAFIT de Medellín. Ha obtenido varios premios de poesía: I Premio de Poesía Joven Ciudad de Medellín (2011), I Premio Nacional de Poesía Joven Andrés Barbosa (2011), Beca de creación modalidad Poesía (2012), mención de honor en el concurso nacional “El dolor y sus trampas” de la Casa de Poesía Silva y el primer puesto en el XXX Concurso Nacional Universitario de Poesía de la Universidad Externado de Colombia. Varios de sus poemas han sido publicados en revistas nacionales e internacionales y traducidos al inglés y al francés.

Libros publicados: Entre árboles y piedras (Bogotá: Editorial Planeta, 2013), Campanario de cenizas (Quetzaltepeque, El Salvador: Proyecto editorial La Chifurnia, 2016), La hierba abre su latido (Bogotá: Universidad Externado de Colombia).

 

 
©Foto: Archivo particular

 

Selección del libro
IRIDISCENCIA
Beca de Creación en Literatura CEPAC 2024



 

ABEJA

Yaces en la flor
te anudas a su boca
que se entrega.      

 

 

 

 

CIUDAD LUMÍNICA

Aquí la noche es blanca
imantada con espumas de aire voluminoso.
Luces espectrales en la ciudad trashumante,
habitantes misteriosos se han adaptado a su delirio.
La miro y ha dejado de apagarse
y solo desearía verla oscurecer.

 


 
©Gonzalo Arcángel Acero Bustos, «Iridiscencia», tintas sobre papel, 2024

 

 

UNA CASA BLANCA

Pende entre las horas,
escucha voces en las yemas de sus dedos
y suspira en la bruma junto al acantilado.

En su jardín guarda memorias
desde los tallos de los árboles,
y siente el agua fluir como un río informático.

Elevada desde la montaña
observa el paisaje,
imperio interior desconocido.      

 

 

 

TRANSMUTACIÓN

Dos cuerpos se necesitan
se dicen desde los poros.
Enredados en barrotes de humo
escriben un país en las paredes de la guerra.
Mery Yolanda Sánchez

Se hace llanto, cama de hospital,                                        
                                                          desarraigo.
Se torna viento, sopla el fin                
                                 mañana puede ser el día.
Se hace recuerdos, infancia perdida.
Se llena de mutismo, silencio atronador                                                  
                                                       indiferencia.
Encarna;                
            transmuta en serpiente,
ácaro en la piel que devora
las heridas.    





©Gonzalo Arcángel Acero Bustos, «Iridiscencia», tintas sobre papel, 2024

 

MARIPOSA

Cuando te escondes en ti
y ocultas tus alas,
oscureces tu color
te conviertes en silencio.
Crisálida rota,                          
                        alas de cristal,                                  
                                mariposa en vuelo,
tu tiempo ha llegado.

 

 

 

 

PÁRAMO

Verde muy verde, copitos de agua,
escarcha fugitiva.
El páramo despierta de su noche congelada:
              ¡Ha llegado el día!
Es otro amanecer de los que escuchan
el temblor de las cigarras.  

 

 

 
©Gonzalo Arcángel Acero Bustos, «Iridiscencia», tintas sobre papel, 2024

 

 

ALMA ANDINA

Te desbordas como el río azul,
calor que brota de tu corazón amado.

Te desbordas como la tierra negra y vasta,
ímpetu de la montaña y sus misterios.

Te tejes águila blanca, pantera roja,
serpiente amarilla, azul y verde.

Te tejes jaguar violeta, naranja y amarillo,
ondeas en el aire tu wiphala.

Encarnas, te haces cuerpo, eres piedra y lluvia
armonías del viento.

Floreces en celeste cielo,
sol de dioses antiguos y nuevos.

Te despliegas en el instante
donde nazco, vivo y muero.      


 

 

HECHA DE TIERRA

Raíz nutrida de agua, aire, sol, caminos y carreras,
espíritu ancestral de bosques y de selvas.
Sangre fogosa ebulle, sus pechos alimentan,
acaricia con dulzura, desgarra con fiereza
mujer de cuerpo oscuro emerge entre la niebla.    

 

 

 
©Gonzalo Arcángel Acero Bustos, «Iridiscencia», tintas sobre papel, 2024

 

 

 

EL PESCADOR

La tarde se apresura a la sombra de árboles profundos,
la luna menguante, el puerto.

Él echa anclas antes de la medianoche,
el pescado antes de la medianoche,
antes de las anguilas y la última estación humeante,
antes del canto entretejido, de la palabra dicha
y de encontrarse en el cuerpo de la mujer que ama.

Sabe que todo es como debe ser
que los instintos también hablan,
que hay deberes y misiones
para cumplir con el destino.

Mirarse en el agua del mar,
reconocer su cuerpo oscuro y fuerte
sentirse agradecido.

 

 

 

 

ENCUENTRO

Una nadadora hace un clavado.
El agua trémula, azul, la mira,

el haz de luz de la bombilla
la espera desde adentro.


*  *  *

Derechos reservados
©Mónica Espitia
 

NOTA BIOGRÁFICA

Mónica Espitia (Samacá, Boyacá 1992). Profesional en psicología (2017), Especialista en necesidades de aprendizaje en lectura, escritura y matemáticas, (2017), y Magister en literatura de la UPTC (2023). Participó como artista emergente en el Festival internacional de la cultura FIC (2023) Tunja. Fue mención en el Concurso Nacional de la Casa de Poesía Silva (2020). Poemas suyos hacen parte de la antología En la cuerda floja (Corporación Cultural Alejandría, 2019) y en la Antología poética de mujeres (Elipsis editores, 2022). Con Iridiscencia obtuvo la Beca de Creación en Literatura 2024, en la Convocatoria de Estímulos para Procesos Artísticos y Culturales de la Alcaldía Mayor de Tunja. 

⊂Ο⊃

Las imágenes que acompañan los poemas son del artista colombiano Gonzalo Arcángel Acero Bustos, serie de 12 tintas sobre papel, obra realizada especialmente para Iridiscencia.

11 may 2021

Imagen de presentación de Julieta Love
Foto: © GrippArt

Escritoras colombianas

Yulieth Gonzalez Zea

Duitama, Boyacá (1996). Administradora turística y hotelera, directora de proyectos culturales. Su escritura trabaja el deseo, la memoria, el cuerpo y la imagen artística.

Pequeña antología

Selección del libro inédito Crisálida

Abril, 2019

Delirio

Los lunares en tu espalda
carta celeste de mi deseo
(obra de arte)
refugio de mi lujuria
viaje iniciático y sin censura
al Infierno.

Tormenta

Sácame
de la ca(l)ma.

Deja tus huellas de arena
en mi espalda.

Entrégame a las dunas
a la tempestad
al abismo
de tu nombre.
Inferno, de Franz von Stuck
© Franz von Stuck / Inferno, 1908.

Certeza

Disfruto del viento
cuando se torna tuyo,
de tu voz
que susurra la noche
en mi oído
de tu pecho,
sátira y poema a la vez.
Yo, disfruto de ti.

Tesoro

Qué sabrán de la magia
si no te ven.

Qué sabrán
si no te tocan.

Qué van a saber
si no te sienten, como yo.

Sucede

Retiras tu piel de la sábana
y los vilanos se quedan prendidos a tu pelo.
Expías la memoria de mis días
y la nostalgia se carcajea
con mi reflejo.
Los mares ni siquiera
se salan por tributo.

Floto en el espacio.
Solo sucede.
Water and Fire, de Franz von Stuck
© Franz von Stuck / Water and Fire, 1913.

Arte

Mi cuerpo
hoja rasgada
collage
lienzo imprimado por el asfalto.
Tú, mi recinto de exposición.

Memoria

Tu aliento se fue con los pájaros,
y tu perfume
(que no olvido)
se hizo niebla, humo.

Ahora, cubres tus heridas
con la ceniza de otro lecho,
mientras que yo
embalsamo nuestra noche
y me desvanezco.

Otoño

La cortina escarlata
de la habitación
se decolora,
y el ocre inerte de la casa
me condena
a no existir.
Cupid at The Masked Ball, de Franz von Stuck
© Franz von Stuck / Cupid at The Masked Ball, s.f.

Plegaria

Ven,
derrota mis entrañas
des-cíframe.
Y no te vayas.

Poética

No tengo el poema,
no tengo al poeta.

Solamente
el asedio
de la página en blanco.
*   *   *
Derechos reservados
© Yulieth González Zea
Nota biográfica

Yulieth Gonzalez Zea

Yulieth Gonzalez Zea (Duitama, Boyacá, Colombia, 1996). Administradora turística y hotelera. Textos suyos se han publicado en medios digitales como Poemas del alma, La tierra baldía, Poetas Colombia, Burdelianas Poetry, entre otros. Ha participado en eventos culturales del ámbito universitario. Se desempeña en el área del turismo sostenible y la promoción cultural. Ha publicado artículos en el periódico Informativo del Tundama.

Las imágenes que acompañan los poemas son del artista alemán Franz von Stuck (Tettenweis, Baja Baviera, 1863-1928). Stuck recibió su primera formación en la Real Escuela de Artes y Oficios de Múnich. Entre 1881 y 1885 estuvo matriculado en la Real Academia de Artes Plásticas, siendo discípulo de Wilhelm Lindenschmit. Su aparición pública como pintor tuvo lugar en la exposición del Palacio de Cristal de Múnich de 1889, participando con varios cuadros. Fue nombrado catedrático de la Real Academia de Artes Plásticas de Múnich, donde tuvo como discípulos, entre otros, a Paul Klee y Vasili Kandinsky.