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16 jun 2026

Retrato de Juan Pablo Sejas Solano
Foto: Archivo particular
Escritores bolivianos

Juan Pablo Sejas Solano

Poeta, economista y gestor cultural boliviano. Director del Centro Cultural San Isidro, fundador de la revista virtual Periodista Virtual y coorganizador del Festival Jauría de Palabras. Autor de varios poemarios y promotor de talleres, lecturas y encuentros literarios.

Selección de poemas

Recuerdo

Cesa el recuerdo, la noción donde el alma deja de ser brújula y se extravía en su propio laberinto. Se convierte en soldado de plomo, hunde sus suspiros como un yunque en el río, consume los cartuchos de la memoria y deja de ser mortal, transformándose en un espíritu sin alas.
Joaquín Torres García, Hombre constructivo, 1938
Joaquín Torres García, Hombre constructivo, 1938

Pedrito

En un pedacito de tiempo, oro, plata y rubí, apartado de la línea de los amaneceres, oculto tras el ocaso de la noche, adormecido ante mi culpa, con un infarto de emociones, está Pedrito, el ángel que guarda mis secretos. Lee y relee mi historia, nacida de los brotes de la Puya Raimondi, antes de eternizarme en los senderos de la vida. Pedrito ya había escrito mi destino en el sacramento de los mortales, con todos los tintes y matices que le correspondían. El ángel guardaba libros dorados, cuentos galácticos bajo la cabecera del tiempo, y me regaló un cajoncito pequeño lleno de magia, sueños, fantasías, para que nunca lo olvide. En un pedacito de tiempo, oro, plata y rubí, después de más de tres décadas, abro mi obsequio y encuentro mis alas…

Esas angustias

En los sonidos pasean mariposas… en cada vaivén la melodía de la noche cada aletazo describe los ecos de tu garganta cada color lleva tu musicalidad. Aquellos acordes deslizan mi tacto acariciando tu piel. Tu boca esa metralleta de espasmos hacen de tus labios un acorde de guitarra que se entrelaza a la noche en una batalla de constelaciones. Con la opaca luna tu voz aletea en mis oídos mis manos tiemblan la angustia mi retina se desangra frente a nuestro historial. La dictadura pactada de nuestros cuerpos hacen de mis belfos fugitivos un culpable contacto que te dice sigamos vivos…
Pedro Figari, Candombe, 1925
Pedro Figari, Candombe, 1925

La mujer vestida de rojo

Ella camina, con la mirada al cielo; sus hombros se conectan al este y oeste. Sus caderas bailan al compás de cada paso tambaleante. El camino no es más que un pasadizo de pétalos alborotados. El viento murmura su sensual movimiento, que conecta con el universo. La libertad está en sus ojos y en sus intensos labios escarlatas. Ella, la mujer del vestido rojo, es toda una historia…
Joaquín Torres García, Man with Red Chest, 1929
Joaquín Torres García, Man with Red Chest, 1929

Infancia

Te veo y viajo a esa infancia remota, donde el “juego y gozo” eran los cantares diarios. Aquella huerta desprendía aroma a barro húmedo. Cada gesto, con sonrisa desprolija, era ilusión que marcaba los rostros en las batallas y carreras de aquellas pequeñas criaturas. La nave, ese manzanero que florecía, niños hambrientos de imaginación, llenos de energía. Aquello, que con duraznos en mano y papilas dulces por las uvas, ansiaban que el tiempo no ampute las horas, y su galera nunca llegue a su destino final.
Joaquín Torres García, Arte constructivo, 1943
Joaquín Torres García, Arte constructivo, 1943
Nota biográfica

Juan Pablo Sejas Solano

Bolivia, 1984. Economista y gestor cultural con más de veinte años de experiencia desde los barrios periféricos de Santa Cruz de la Sierra. Es director del Centro Cultural San Isidro y fundador de la revista virtual Periodista Virtual (2015). Coorganiza el Festival Jauría de Palabras junto a la poeta Valeria Sandi, y forma parte activa de la antología de poesía joven del mismo nombre. Ha participado en numerosas lecturas poéticas en unidades educativas, eventos y festivales. Es autor de los poemarios Siempre hay un momento (2025), Memorias con Magma (2022), Alas desprolijas (2020), Eternizado (2014) y El Abismo (2009, edición limitada).

Ha impulsado talleres de poesía como Transgresión de las letras (2016) y Poetangas (2015), este último en colaboración con el poeta Gustavo Cárdenas y el crítico Juan Murillo. En 2014 organizó las lecturas poéticas en homenaje a Ernesto Cardenal en el Centro San Isidro. Ha participado en eventos literarios internacionales como Poetas Bolivianos, Poetas del Mundo y el Festival Internacional Ciudad de los Anillos, Jauría de Palabras. En 2014 fue poeta invitado en el II Festival de Poesía Amazónica en San Ignacio de Moxos.

Web del autor

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Derechos reservados
© Juan Pablo Sejas Solano

Imágenes: obras de Joaquín Torres García y Pedro Figari en dominio público.

15 jun 2026

Retrato de Mairym Cruz-Bernal
Foto: © Archivo particular
Escritoras de Puerto Rico

Mairym Cruz-Bernal

Poeta, editora, traductora, columnista y ensayista puertorriqueña. Ha presidido el PEN-Puerto Rico y los Encuentros Internacionales de Escritoras. Su obra poética ha sido traducida a múltiples lenguas y circula en diversos países.

De: 21 poemas para septiembre

Czeslawa Kwoka, prisionera 26947

Tu nombre no será olvidado esa mirada desde ese lugar que no conozco, la conozco quise escribir del miedo acaso un cuerpo hastiado que ya no ve el mar ni se zambulle y me llega tu rostro puedo cerrar los ojos y verte 14 años, Auschwitz el odio Czeslawa fue mejor una inyección a inhalar el gas de la muerte 1942 no olvido tu nombre sin dios sin cielo sin un milagro tu nombre que deletreo hecha trizas
Käthe Kollwitz, Death with Girl in Her Lap
Käthe Kollwitz, Death with Girl in Her Lap

Mientras escribes todo lo absurdo

Mientras escribes cualquier cosa alguien se está muriendo una mujer es violada un hombre solo bebe su pequeña ebriedad cien niños mueren de hambre dos niñas son mutiladas a tres escritoras le rompen la pluma mientras escribes diez mujeres no viven un orgasmo y se preñan mientras escribes todo lo absurdo un criminal sale absuelto y dirige una nación yo cuento mis 77 amantes y me sorprendo de que no queda nadie en el espejo mientras escribo regreso a las cavernas
Odilon Redon, Melancholy, 1876
Odilon Redon, Melancholy, 1876

Días nuevos sin mancha

Horas largas que me enseñan trozos de serenidad elevada con el espíritu de la intuición no necesito rebuscar ponerme máscaras usar guantes ya sé saco el bisturí para abrir la herida poderla cerrar con alcohol y costuras que aprendo dejar ir, dijimos al fin y al final, hay que dejar ir

Los besos que no dimos

Soy mi propio hastíoMartha Komblith
El gusano en la manzana las Evas tan lloronas no conocieron a Lilith el hastío del árbol tanta pluma sin tinta la boca seca los ojos ciegos no es el miedo ni los ojos blancos del suicida es el olor del que va a morir es el suspiro antes de tantos besos que no dimos el vacío también el poema es un vacío estoy hastiada pero no moriré por mi propia mano pediré a mis hijos, la muerte
Käthe Kollwitz, Woman with Dead Child, 1903
Käthe Kollwitz, Woman with Dead Child, 1903

Entre la niña y su risa
un escándalo de estrellas

Con ella tendría que mirar al cielo en la noche más tenebrosa ver en lo profundo de su hoyuelo un nuevo universo decimos en voz alta círculo cuadrado tranquilo y sus tremendos ojos celestes irrepetibles una nueva inteligencia la niña llega saltando y se va saltando deja su espiral recorriendo mi cuarto la sala la cocina el comedor ¿qué me queda por hacer? volver al cielo y sonreírle al hoyuelo que en su espiral me atrapa
Odilon Redon, The Birth of Venus, 1912
Odilon Redon, The Birth of Venus, 1912

Qué han de decir los vivos

He esperado al amor de mis amores pero en el transcurso he muerto y qué han de decir los vivos de una muerta peregrina voy hasta los mares a ver si te refleja su espejo no puedo ver no puedo respirar no puedo tocar no puedo hablar cuántas veces yo, peregrina, he muerto buscándote sobre las aguas

Paso mi mano sobre esta página
en blanco

Será solo mi delirio de claustro sentir la piel de un hombre paso mi mano de nuevo entro en sus surcos solo mis dedos atrapan la entrepierna de esta página para Julia fue el agua aquel río de su niñez para mí es esta hoja en blanco y mi mano glorificándola

Si dejo que crezca el papel

Esta mancha se hará más pequeña y mi poema será solo un punto en el enigma del ojo humano que nada distraiga al punto la mancha que soy hecha palabras ¿crecerá? o se hará una con el papel entrando en sus moléculas estas cosas hacen el silencio
Odilon Redon, Silence, 1900
Odilon Redon, Silence, 1900

Si la página en blanco
fuera un acto de magia

Si la náusea del estómago se pudiera vaciar de tanto horror si pudiera convertirme en hoja que se eleva ser eso que nadie ve volando si pudiera no necesitar tu abrazo el tiempo, solo el tiempo lo hará todo el tiempo es el gran mago me hará volar sobre esta podredumbre animal que también soy
Arnold Böcklin, Medusa
Arnold Böcklin, Medusa
Nota biográfica

Mairym Cruz-Bernal

Puerto Rico, 1963. Poeta, editora, traductora, columnista y ensayista. Presidió el PEN-Puerto Rico (2008-2012). Dirigió desde el 1993 al 1999 el Grupo Puertas: Movimiento artístico-literario de fin de siglo. Presidió el V Encuentro Internacional de Escritoras en Puerto Rico, evento donde más de 300 escritoras firmaron un manifiesto por la paz, el 3 de mayo de 2003, cuando la marina de guerra de los Estados Unidos salió de la isla de Vieques. Estudió un B.A. en Psicología en Loyola University, New Orleáns (1983), y una Maestría en Escritura Creativa, Vermont College, Norwich University (1994). Sus poemas han sido traducidos al macedonio, árabe, croata, eslovenio, italiano, portugués, inglés, alemán, francés, polaco y mandarín. Presidenta de los Encuentros Internacionales de Escritoras, movimiento itinerante entre continentes. Es miembro honorario del Círculo de Escritores de Venezuela, y sostiene alianzas de amistad con la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y la Sociedad de Escritores de Chile (SECH). Es Integrante del Movimiento Poetas del Caribe: Unidos por la paz (Barranquilla, Colombia). Tiene a su haber 23 libros publicados en diversas partes del mundo.

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Derechos reservados
© Mairym Cruz-Bernal

Imágenes: Käthe Kollwitz, Odilon Redon y Arnold Böcklin, dominio público.

14 jun 2026

Retrato de Carolina Cárdenas Jiménez
Foto: © Archivo particular

Escritoras colombianas

Carolina Cárdenas Jiménez

Escritora colombiana. Autora de libros de poesía, cuento y narrativa breve publicados en Colombia, México, Chile y Alemania. Su escritura explora la ciudad, la noche, el miedo, la pobreza y las formas íntimas de la intemperie.

Selección de poemas

Bogotá, 06 de agosto de 2020

A mí que tengo ideas repetitivas
Mi pensamiento es una nebulosa de moscas donde converge la misma idea en estado larval Me sumerjo en el paisaje de un edificio que se repite entre avenidas de nubes que exhalan olor a cadáver y me hacen creer que vivo al interior de una cloaca donde brotan rosas y tulipanes como enredaderas en la que el silencio no existe a menos que sea ruido Soy estruendo en una estancia donde el grito es lo único posible para romper con la mirada fija la misma cavilación y la palabra que como una ola vuelve a la orilla del tiempo
Fernand Léger, Propellers, 2nd State, 1918
Fernand Léger, Propellers, 2nd State, 1918

Bogotá, 06 de agosto de 2020

A mi insomnio
Aparece ante mí noche de canto de grillos bajo la cama la sombra de una cucaracha gigantesca camina por las paredes como pesadilla viva de las horas Afuera las ramas de un árbol son golpeadas por un grito-ventarrón a su vez sacude la ventana recordándome que pendulo como signo de la muerte y soy arrastrada por el silencio desgarrador de las horas ese que acelera el corazón y lo atraviesa y nos pregunta con la caída de la noche si el nuevo día tendrá un sentido o se desvanecerá como los anteriores
Fernand Léger, Three Women, 1921
Fernand Léger, Three Women, 1921

Bogotá, 24 de agosto de 2020

A mi temor de nunca despertar y en el sueño volverme nada
Las noches presagio de nunca más volver a despertar por la ventana un columpio aparece trae sobre él a una criatura Me observa a través de ojos que han visto el primer día de la humanidad La veo burlarse de mí sabe del temor al grito de la oscuridad a encontrarme con un abismo en el sueño que no me deje regresar Afuera hay una perra con sarna presiente a través del aullido que existen diversas formas de morir una de ellas es el sueño como respuesta a la muerte leve que padecemos cada día En la profundidad del asfalto crecen palomas, copetones y unos pájaros azules

Los invisibles

Al pueblo
Nadie nos dijo que las puertas están cerradas y no existimos. Que ni los gritos nos salvan. Entonces no somos un nombre sino un número por nadie recordado. Que nuestras casas están incendiadas, nuestras luchas son ilegitimas, y nos tendemos sobre una mentira. Sabemos que solo el azar es una respuesta, un camino para escapar del hambre, de lo imposible de ser. Aunque no nos falte el pan en la mesa seguiremos siendo parias, los intocables. La inscripción a la pobreza la llevamos en el rostro, en la palabra y en el nombre. Pobreza va más allá de tener o saber, es la manera como nombramos el mundo, la insistencia de ser grito desgarrado, la lejanía a la gracia y la cercanía al sacrificio.
Fernand Léger, Contrast of Forms, 1914
Fernand Léger, Contrast of Forms, 1914
Nota biográfica

Carolina Cárdenas Jiménez

Maestría en Escritura Creativa de la Universidad de Rioja. Mañana será otro día y otros cuentos (2025, Vocalibus, México). Llenando de colores el silencio (2025, Atenea). Después de la nada (2023, Conunhueno, Trashumantes Verlag, Alemania). Caen cenizas sobre la ciudad (2021, Conunhueno, Chile). Finalista en la Convocatoria de poesía Nueve editores con Después de la nada (2021). Premio Internacional de Poesía, Rostros para autores con un rostro con Ninguna tierra me habita Y sin embargo soy (2018, Escarabajo). Ganó el Concurso de Cuento Estímulos a la Creación Artística (2006) con Parajes inesperados. Ganó el segundo puesto en el Concurso Nacional de cuento El Túnel (2011) con A la deriva. Finalista en el Concurso Nacional de Cuento La Cueva con Mañana será otro día (2012).

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Derechos reservados
© Carolina Cárdenas Jiménez

Imágenes: obras de Fernand Léger, dominio público.

Retrato de María Paula Falla
Foto: © Juan Carlos Muñoz
Escritoras colombianas

María Paula Falla

Gestora cultural, investigadora, artista visual y emprendedora social colombiana. Su obra integra investigación, creación, memoria del territorio y trabajo con comunidades.

NARRATIVA

La última vez que vino lo noté cansado y silencioso. Lo único que le escuché fue un pequeño quejido que emitió al recostarse sobre la hierba. Fijó la mirada en el cielo y comenzó a mover sus dedos entre la tierra, como si este movimiento lo fijara al presente. Sentí su pulso alterado y su respiración que se acompasaba con un tímido llanto. En su rostro se mezclaban las gotas del rocío de la mañana con la ternura de sus lágrimas. El bosque entero parecía escucharlo: las hojas de los árboles dejaban deslizar las gotas de agua sobre su ropa, los insectos comenzaron a posarse sobre él, el aire secaba sus lágrimas con devoción. Era tan hermoso estar vivo.

A la quebrada se llegaba en un tabaco. Respiró profundo, se paró con rapidez, sacudió su ropa, prendió el último que tenía en el bolsillo y siguió su camino. Lo vi perderse entre la niebla, caminaba más cabizbajo que de costumbre y sus pasos parecían hundirse en la tierra. Nunca más volvió.

Los días siguientes vinieron buscándolo: amigos, familiares, perros de rescate que olfateaban el barro húmedo. Gritaron su nombre entre los árboles y descendieron hacia la quebrada. Solo encontraron una de sus botas, restos de tabaco húmedo y el morral atrapado entre las piedras. Nada más. Su cuerpo nunca apareció.

Con el tiempo dejaron de subir. Se resignaron a la desaparición, como hacen los humanos cuando el dolor se vuelve demasiado largo.

Todos se resignaron menos ella. Regresaba algunas tardes y permanecía inmóvil en el claro donde él solía quedarse. A veces hablaba en voz baja, como si creyera que todavía podía escucharla. Otras lloraba mirando los árboles. Yo quería decirle que sí. Que todavía lo sentía, que también lo recuerdo: cuando llega la lluvia, cuando la niebla desciende, en el sonido del aire atravesando las ramas, en la temperatura de las piedras acariciadas por el sol, en el agua descendiendo entre raíces, en ciertas pisadas nocturnas que confundo con las suyas.

Él había dejado aquí una parte suya. Hay lugares que guardan la memoria de quienes los amaron, como si una parte de ellos permaneciera viviendo allí, porque los lugares también extrañan, también se apegan a ciertas vidas, también aprenden ausencias.

Yo era el frío que calmaba sus pensamientos cuando el mundo ardía dentro de él. La sombra donde descansaba, el olor húmedo de la tierra que lo devolvía al presente. Yo era su fiel oyente, su abrazo, su refugio.

Yo montaña.

El campo es un país extranjero, ilustración digital de María Paula Falla
© El campo es un país extranjero Ilustración digital, María Paula Falla
Nota biográfica

María Paula Falla

Tunja, 1985. Gestora cultural, investigadora, artista visual y emprendedora social. Doctora en Artes y Educación y Máster en Artes Visuales y Educación por la Universidad de Barcelona. Maestra en Artes Visuales por la Pontificia Universidad Javeriana. Estudios de filosofía en la Pontificia Universidad Javeriana. Ha sido docente e investigadora en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia y la Universidad de los Andes, y ha liderado durante más de veinte años proyectos culturales, educativos y de desarrollo comunitario. Ha trabajado en Colombia, Reino Unido y España promoviendo procesos de creación, inclusión social y fortalecimiento de las economías culturales. Desarrolla una trayectoria artística que integra investigación, creación y trabajo con comunidades. Fue Secretaria de Cultura de Tunja.

Web de la autora

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© María Paula Falla