Escritoras colombianas
Eugenia Sánchez Nieto
Poeta colombiana nacida en Bogotá en 1953. Esta selección reúne poemas inéditos escritos entre 2010 y 2016, junto con piezas de Que venga el tiempo que nos prenda, uno de los libros centrales de su trayectoria.
Poemas inéditos (2010-2016)
ESCARLATA
bajo mi cama
era inexplicable el motivo de tenerlo
por falta de costumbre olvidaba darle alimento
debilitado se extinguía lentamente…
en la noche para sobrevivir
pronto daría el zarpazo.
Un leopardo agazapado acechaba mi casa
la noche entraba y reclinaba su cuerpo
la puerta entreabierta…
el cuerpo desgarrado pintaba de escarlata la noche.
ROSTRO O MÁSCARA
Rostros diversos se posesionan de la que fui
hojas verdes, hojas secas resbalan bajo los pies
una bella de traje amarillo sale del bosque
el agua transparente incita un ahogamiento
aves de diversos colores festejan el verano
máscaras diversas se posesionan de rostros expectantes
ríe, ríe, muestra los dientes
saltimbanquis frente a rostros serios y temerosos.
Viajo sobre el soleado parque
¿Rostro o máscara?
ambas partes indestructibles de la que lenta se aleja.
2
Correr, correr, correr
cabello rojo al viento
tren amarillo
labios carnosos que esperan unos ojos oscuros
correr, correr, correr
piel temblando
luz vertical, saxofón prolongado
ojos a lo largo de muros infinitos
el juego del azar en busca de la fortuna
caída sin lamento
un gran alarido, rostros descompuestos, sordos
la ambulancia con un moribundo adentro
sobrevivir, correr, sobrevivir.
PALABRA EN EL VIENTO
La palabra se bate con el miedo con el odio
de la entraña del tiempo vivido
del aturdimiento, del momento postergado
de la belleza
del canto imponente
asciende por el aire una mariposa azul
titila en el viento.
Del tiempo de la infamia
de la blanca indiferencia
de los murmullos y la risa
del reclamo y el perdón
de la noche y sus pesadillas
del indescriptible vacío
brotan las palabras
cargadas de sueño y delirio.
2
Lo no dicho es una forma de pensamiento sin palabras
las palabras juegan a solas
al aire libre se colocan una detrás de otra
imaginando una escalera
el hombre lucha por subir a través de ella.
Estas lo derrotan una y otra vez
las palabras tienen forma
y no están dispuestas a dejarse asir
las palabras se escapan una y otra vez
—algunos creen sostenerse sobre ellas—
dominarlas y encontrar la cima—
nada las detiene
las formas juegan con los sentidos
ellas permanecen ocultas, expectantes…
BAJO TIERRA
Cuerpos mutilados, masas informes
muecas de miedo yacían bajo la tierra
ríos impacientes intentaban borrar marcas de espanto
la tierra se revolcaba al recibir tanto cuerpo junto
el amor de los habitantes había sido extirpado
lamentos en círculo
aquel que se salía era aplastado sin piedad
ni pájaros ni amaneceres ni cantos
impacientes buscaban caminos todos transitados
ciudad revisitada con sus nubes cargadas
el amor estaba hecho a la medida de sus semejantes
desgraciados cantaban eternas letanías
no había calma.
2
Bellos hombres agujereados de espalda
de frente, en la cabeza
cuerpos tensos y mirada atónita
un vaho sale de su cuerpo
jóvenes alegres guiados —sin saber—
en la ruta de la noche
el trazado en su piel joven
el bello fulgor en su rostro
lenguaje de sombras y silencio
señas y silbos extraños rondan sus cabezas
sus familias aletargadas esperan…
el tiempo desciende y abre la puerta
la noche entra en sus aposentos
—nadie sabe nada—
extraviados de sí
recorren un largo túnel negro sin luz al final.
3
Acuérdate que por allá hay gente mala
asesinan por encargo
se toman la vía, hacen redadas
si el sol está de frente
matan sin piedad
extraña tierra esta
hombres de mirada feroz —cuchillo, metralla, bomba—
tierra caliente y sin freno.
LAS FORMAS DEL VACÍO
sus esferas de diversos colores se mueven
sobre la pizarra verde
en penumbra hombres silenciosos
se desplazan en una danza lenta y alegre
observo detenida como una vela se derrama
y cae sobre la tela
una lámpara y un reloj diseñan la forma del olvido
desde la calle un hombre
entra armado buscando una mujer
la que lo observa cae lenta
con un tiro en la frente
el sonido lejano de una carambola
el billar se ilumina
amedrentados por el pistolero
salen uno a uno a la noche fría
un día más donde vivir es un milagro.
NIEBLA Y SUEÑO
las huellas de unas pisadas desaparecen
el miedo tiembla
la vida como vasija fracturada.
Aún joven perdió la memoria
se extingue lentamente
no reconoce a nadie
alojada en casa de ancianos.
Un amor incierto la lleva a la niebla
desprendida de todos, olvidada de sí
transita por un corredor silencioso
el tiempo de la risa se malogró
un órgano suena en la mañana
niebla y sueño la que fue no volverá.
Del libro: Que venga el tiempo que nos prenda
Cuadernos de Poesía Ulrika, 1985
EL MARQUÉS DEL BETÚN
de una manera inquieta y distante
sabe que su pasión no son jornadas
repetidas donde él sea uno más en la larga fila.
Por eso se entrega a su delirio
en interminables monólogos sueña
con los hombres que fue y que será
la gente lo observa y se ríe
el marqués sigue ahí hasta que lo aborda la noche.
Su enfermedad lo libera de lo extraño
su enfermedad es la salud de los demás.
LAZOS OCULTOS
en su delirio en su doble voluntad terminó recluido
el otro se hizo poseer por un grupo de hombres
descubrió que la felicidad era una joven poseída
ella, figura única de mil matices
celebró nupcias con el amor.
Ellos transgresores, implacables
candentes en un desierto helado
intrincados como si fueran uno, más allá de lo visible
amor tan alto que da la libertad y la agonía.
Extraña paradoja donde los amantes atrapados
se ven arrojados a la fatalidad.
LUCIANO
Para Evelio Rosero Diago
y la atracción por lecturas herméticas
provocaron en Luciano una pasión
indescriptible por lo funesto
su mirada inquietaba a los demás
instantes, sólo instantes
se desligaba del hilo tenso
por el cual se miraba al espejo
y ante el que decía: Sólo frente al espejo soy valiente
cuando perdió el hilo mediante el cual
mantenía cincelada su conciencia
se produjo su pasión:
Tres huérfanas millonarias caían ante un piano silencioso.
¿Cuál el límite donde se produce la demencia?
EL DÍA Y LA NOCHE
es incapaz de escupir
de noche ángeles escandalosos
buscan la oscura revancha
panteras enjauladas rastrean la salida
el sueño ese encuentro inconfesable.
UN VIENTO
se traspasan, se barruntan, se prueban
ella le busca con el tacto, sólo un espacio
¿Estará escondido en el armario esperando
la noche sin luna?
Trata entonces de cincelar aquel rostro
le es imposible
su amado parece invisible.
Será el amor un sueño intenso
y luego un viento fuerte golpeando sin dejar huella
sólo un vacío, un hueco
un hueco por donde sopla el viento.
BLANCO ES EL PAREDÓN
blanco sobre blanco es el paredón
pero ese caído allí
es mi corazón que sangra.
Derechos reservados
© Eugenia Sánchez Nieto
Eugenia Sánchez Nieto
Eugenia Sánchez Nieto (Bogotá, Colombia, 1953). Filósofa por la Universidad Nacional de Colombia (1987) y especialista en Administración y Planeación del Desarrollo Regional por la Universidad de los Andes (1993). Dirigió el programa Página Impar de la Unión Nacional de Escritores, transmitido por la Radiodifusora Nacional de Colombia entre 1990 y 1997. Ha publicado, entre otros libros, Que venga el tiempo que nos prenda (Ulrika Editores, 1985), Con la venia de los heliotropos (Ulrika Editores, 1990), Las puertas de lo invisible (Centro Colombo Americano, 1993), Visibles ademanes (Universidad Nacional, 2004), Dominios cruzados (Caza de Libros, 2010), Visibles ademanes. Antología (Universidad Externado de Colombia, 2013) y Lo inasible (libro digital, NTC / Gabriel Ruiz, 2016). Su obra ha recibido diversos reconocimientos y ha sido incluida en revistas y antologías nacionales e internacionales.
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