Escritores extranjeros
Leonardo Soler Pérez
La Habana, Cuba, 1987. Poeta y filósofo graduado de la Universidad de La Habana. Ha ejercido la docencia universitaria, ha sido incluido en antologías españolas. Textos suyos se han publicado en las revistas Dialektika, Papeles de la Mancuspia y Luna Nueva. Reside en Bogotá.
Del poemario Ecubenia de la Yorbera
Nicanor McPartland gana la regata
amargo del llanto eterno...
…A fuerza de desventuras,
tu alma es profunda y oscura…”
Mediterráneo, Antonio Machado
De las brasas del agua
tomo este remo para levantarlo.
En la talladura de este cedro,
en la gubia que buscó un golpe y su arquetipo de empuje
puede que exista una presencia lucumí o mandinga.
Pero de ser así
no se puede tratar con la historia
como si fuese una niña tuberculosa
a la que hay que consentirle todos los cuidados y caprichos.
De reconocer alguna presencia lucumí o mandinga
en las brasas de este cedro
con el que he de golpear y alejarme de esta silueta,
las llagas de la historia deben supurar el infortunio
hasta que no se esconda más el pesar,
el sentimiento que entregó a hermanos, hijos, padres,
hermanas, hijas, madres, aprisionándolos
y fundiendo luego el trueque de la conquista.
Deben supurar las sienes de una conciencia sufrida
pero que en sus inicios estuvo corrupta.
De ser así,
déjenme recibir a Irlanda
en un invierno funesto,
donde la desventura y el odio tuvieron su cosecha.
De ser así,
permítanme rescatar la semilla que junto a África
germinó como la esperanza de la nueva tierra
hasta echar raíces con la locura y el llanto.
Permítanme rescatar mi semilla, escogida,
y levantar este remo de cedro tan alto
como el risco que cuenta las brasas
mientras me alejo.
Publicado en Luna Nueva, número 50
Salmo ante la tumba de Hirohito
se encomendaron a Dios...”
Salmo ante la tumba de Hirohito
Valeri Aleaga Salas
Valeri Aleaga Salas está parado frente a la tumba de Hirohito.
Como lo está también ante millones de japoneses.
Ha venido a traer el fragmento de un salmo incompleto
que pertenece a otra cultura.
No ha levantado muros,
ni pide que su nombre permanezca en las ruinas de otro nombre.
Ha venido a agitar sus manos
para leer lo que irremediablemente no ha sido dicho.
No lo va a callar,
ante una feligresía que no sabe ya, cómo despertar dragones.
Antes, se habrá hecho apto para custodiar la palabra
y de ahí expoliarla
expedirla
en pos
de lo que otros hombres habrán de repetir.
Antes, se habrá codeado de una premonición casi astrológica.
Se cruza de hombros,
un exabrupto nervioso lo hace temblar
y empieza a cuestionarse entonces si es un hidalgo.
Da vueltas
de un lado a otro
como si en el flamboyán más cercano
pudiera encontrar la forma de vivir
una vez que se deshaga de esta sentencia.
Valery Aleaga Salas ha mitificado su cuerpo en un verbo más
y por toda la humanidad
ante la tumba de Hirohito, jura,
que la poesía
es un animal carroñero
que se nutre de poetas muertos.
Del poemario Ecubenia de la Yorbera
Latinismo geográfico//Blumer geopolítico
que se afemina y se arrastra…”
El muerto, Borges
Cuando la mujer latinocaribeña no supo cómo embestir al marido
culpó a H.
El machismo que no es cabrío vino a someter
en ángulo agudo. Y clavó. Y obtuvo un siniestro beneficio.
Cuando la mujer latinocaribeña lloró al marido por saberlo con otra
culpó a H.
Y maldijo las entrañas del hombre,
pero cayó a sus pies cuando este la tumbó
para que la carne hiciera eco entre los vientres.
Cuando la mujer latinocaribeña enloqueció de celos
y arrancó de impaciencia sus cutículas
culpó a H.
Pero el hombre supo engañar
y la mujer abandonó en una luz que agoniza
su suerte al psiquiatra.
Cuando la mujer latinocaribeña tuvo los espasmos periódicos del terror
por imaginarse sola
culpó a H.
Fue entonces, cuando le tiró piedras al marido.
Pero no arrancó de él y fabuló una historia
para legitimar en ausencia de otras mujeres
el sufrimiento de la desventaja y tratarlo como un síntoma natural.
Y volvió a culpar a H.
H, única mujer que dentro de un jodido latinismo
y avergonzada de tanto espanto, por la mujer caribeña,
enmudece.
Leonardo Soler Pérez
Leonardo Soler Pérez (La Habana, Cuba, 1987) es poeta y filósofo graduado de la Universidad de La Habana. Además de su trabajo como poeta, desempeñó funciones docentes en esta universidad durante cinco años. Su obra ha sido reconocida y seleccionada para formar parte de diversas antologías en editoriales españolas, como Diversidad Literaria y Talento Comunicación. Fue mención en el Primer Certamen Internacional de Relatos Breves correspondiente a San Antonio de Areco en 2011. Textos suyos han sido publicados en las revistas Dialektika, Papeles de la Mancuspia (México) y Luna Nueva (Colombia). CorpoUlrika lo invitó a participar en las Jornadas Universitarias de Poesía Ciudad de Bogotá, celebradas del 22 al 24 de octubre de 2024. En septiembre de 2025 fue uno de los invitados especiales a ACRACIA | 3er. Festival Internacional de Literatura de Tunja - FILtu. Actualmente reside en la ciudad de Bogotá.
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