LA ANTITABACANA | Carlos Enrique Sánchez

Retrato de Carlos Enrique Sánchez junto a un perro negro
Foto: © Beto Sánchez
Dramaturgos colombianos

Carlos Enrique Sánchez

Dramaturgo, actor, investigador y docente colombiano con más de treinta años de trayectoria. Su trabajo enlaza creación escénica, pedagogía e historia del teatro en Boyacá. En 2026 obtuvo el segundo lugar en la categoría Adolescencias del III Premio Hispanoamericano de Dramaturgia para las Nuevas Infancias por su obra El hijo de Murano «Vuca/Bani».

TEATRO PATÉTICO

LA ANTITABACANA

Antítesis de IVÁN IVANOVICH NIUJIN por su monólogo chejoviano

ACTO ÚNICO

ANNA STEPHANOVNA: (Está en su oficina, escribe a máquina y hace cuentas, renegando) Pensar que aquel repetido guiño del ojo derecho no era para conquistarme, sino que es su tic predilecto. (silencio). Ya hace treinta y tres años que me casé con el fantoche y mequetrefe de IVÁN IVANOVICH, la verdad, él es un inútil, o mejor dicho es útil para ser un inútil (ríe).

Mis siete hijas no lo quieren pues consideran que su figura desgarbada y poco puesta, en lugar de ayudarles a reforzar la imagen paterna, lo que hace es difuminarla por completo convirtiéndolo en el hazmerreír de toda la escuela de música (cambio de ánimo de inesperado). Mi primer amor fue un director de orquesta que movía la batuta con tanta maestría, que me hacía entrar en un orgasmo cósmico, sublime, poético, armónico, musical, mejor dicho, ese amor fue una nota…luego conocí a un intérprete del contrabajo, él era un maestro para las cuerdas frotadas de las cuales hacía emanar las más diversas tesituras graves, graves (se emociona) graavessss… mejor dicho, él le proporcionó a mi vida una línea armónica que sólo da el bajo… sí, el bajo armónico…(triste) pero esa relación no prosperó, él decidió irse a estudiar a Moscú al conservatorio Chaikovski. Por eso, después de tantos fracasos musicales, decidí colocar al servicio de la formación artística, la Escuela de Música: “Estephanovna”, que al decir verdad no ha graduado a un solo genio que represente la calidad del currículo y le de prestigio a la Escuela… pero también es cierto que con esa calidad musical de “NIUJIN”, qué portentos se pueden proyectar, pues es un músico aficionado como pasa en casi todas las academias de garaje. (música). En cuanto al pensionado de señoritas, éste fue motivado por mis hijas, que al decir verdad siete son suficiente para realizar dicho emprendimiento, (cambio de ánimo); mi hermana Natalia, mayor que yo, en sus años mozos era todo un foco de miradas de los jóvenes del pueblo y se le auguraba un futuro prometedor, sólo que con el tiempo se quedó solterona, convirtiéndose en una mujer alcahueta y promotora de festines a donde van mis hijas a tomar vodka algunos fines de semana, que dicho sea de paso, también son alcohólicas en potencia. En fin, la pensión de señoritas es un proyecto de ayuda social adjunto a la liga “Antitabacana” la cual promociona estilos de vida saludables. Todas las actividades son con fines benéficos, actividades que el espantapájaros del Iván, odia por completo y se suma al voluntariado pero a regañadientes, él es indiferente a todo lo que tenga que ver con lo benéfico, tal vez por eso es maléfico, satán, demonio de miles de cuernos, (inflexión) bueno, no de tantos; tal vez de tres o cuatro (insinúa aventuras amorosas), porque después de que me casé con Iván, “inmediatamente” se convirtió en un espantapájaros (ríe), sí, espantapájaros. porque hace treinta y tres años que ningún pájaro volvió a mi jaula ja, ja, ja, ja… les comentaba que la liga “Antitabacana” ha decidido hacerle frente al consumo del tabaco, pues según estudios científicos, este flagelo causa desórdenes en la sexualidad, altera y desequilibra los nervios, causando síntomas de ansiedad, depresión, somnolencia, dolor de cabeza, incremento en el apetito, deficiencia respiratoria y deseo incontrolado por consumir la nicotina, males que se ven absolutamente reflejados en el decrépito de mi marido, esto sumado a las terribles pesadillas; la otra noche dijo que soñaba que yo me lo engullía como si fuera una morcilla… pobre Iván (saca galletas y come compulsivamente y luego se sirve un trago de vodka) “Nasdrovia” ¡Salud¡… creo que él ya traspasó los niveles de nicotina: leve, moderado, severo, crónico y ahora está en el de desahuciado. Salir del tabaco es una tarea casi imposible y más en un ser como éste, (mira una foto de Iván); fuma solo, no hace ejercicio, anda siempre estresado, no cree en la terapia, come blines sin parar; mejor dicho, se le ¡esfumó! la vida (sarcástica). Salir del tabaquismo es imposible para una persona que ama la nicotina, mejor dicho “Nicotina” es su gran amor, cuando está con ella, su rostro se transforma, hace bocanadas de humo mostrando en el rostro, un placer casi sexual, se relaja, ejercita sus pulmones que se expanden con cada aspiración de humo, mejor dicho si fumar fuese un deporte, Iván haría parte de la selección nacional de este país…(reflexiva) en medio de todo no está tan mal que él fume, pues sus pulmones funcionan de manera deficiente, tiene mala circulación sanguínea, su cuerpo tiene poca capacidad para absorber oxígeno en su cerebro, lo cual no le da un juicio suficiente de razonamiento y de hecho, así lo puedo manejar a mi antojo (bebe vodka). Iván es un buen ser humano, él es muy noble (bebe) lo mando a hacer los oficios de la casa y acude con gran nobleza, lo mando a hacer turnos en la portería y acude… lo mando al ¡carajo!, él agacha la cabeza y va… en realidad, Iván era un apuesto hombre con mucho futuro, pues sabia de música, geografía, baile, matemáticas, física, historia, química, ah y también algo de solfeo, mejor dicho, es lo que en el argot popular representa un ¡siete oficios! (pausa). Aquí en la escuela se desempeña en todas esas materias pues comprenderán que la situación no está como para pagar casi diez profesionales, además que más haría, si es un bueno para nada… este año debo pagar los estudios de Anna Anastasia y Alexandra, las cuentas bancarias de Katerina y Bárbara, Elizaveta y Masha, la cirugía de Anna y la moto de Harley Krascovia, pues una de madre hace lo que sea con tal de ver sus hijas felices; aunque ninguna ha conseguido pretendiente, pues siempre estoy atenta a las reuniones que hacen donde la tía Natalia para que no vaya y sea, que se consigan un inútil como Iván.(suena un viejo teléfono) ¿Aló? Alóóóó, alóóóó… sí, señora, habla con la directora de la escuela de música Stephanovna y miembro de número de la liga “Antitabacana” en prevención del tabaquismo. ¿En qué te puedo servir? (pausa)… entiendo, entiendo… (cambia de tono) si señora… (pausa) si, él es uno de los consumidores que hemos recuperado de las garras de la nicotina. (explica) sí, ha sido un proceso fuerte, le hemos aplicado terapia de choque. (ríe) ja, ja, ja…(cambia) clarooo… sí yo soy la casi viuda de Niujin…pues, a decir verdad, no creo que dure mucho, pues no duerme y pierde el tiempo escribiendo tonterías, cazando moscas y matando chinches, ese es su hobbie predilecto…(escucha) ¿cómo? No, él no está, o mejor dicho, sí está, pero está barriendo el patio de la escuela (interroga) explíqueme mejor, ¿cómo así? ¿Y cuándo envió el artículo científico y en dónde se lo van a publicar? (interrumpe). Perdón, perdón, señorita... Iván es un inútil, él es un bueno para nada… no me cuelgue… ¿aló? Alóóó… (molesta) maleducada.

¿Cómo así que Iván envió un artículo?… no puede ser… bueno, ¿y si nos hacemos ricos? Iván, el gran científico de los chinchesss… puedo amasar una fortuna antes de que el tabaco se lo lleve al otro lado (ademán de muerte). Yo podría incrementar mi capital por derechos de autor y uso de patente, mis ahorros, que dicho sea de paso ya he empezado a gastar ahora que entré en mi vejez. (suena una aria, toma tres vasos de vodka). Uuh, ya estoy entrando en calor (un poco mareada). Lo mejor sería decirle a Iván lo del reconocimiento del artículo científico, pero ¿qué día es hoy? Ah, hoy es martes trece y con lo supersticioso que es, lo va a tomar como un mal augurio, él odia el número trece, dice que todo lo malo le ocurre siempre en ese número, es la ironía de la vida; qué se le va a hacer (lo llama por una ventana) Iván…Iván, Ivááán, ¿dónde te has metido? (vuelve a llamarlo) Iiiivááánnn…

Voz en off. (Iván responde en eco de ultratumba)

Señooraaaa….

Anna Stephanovna: Tan pronto termines de arreglar el patio, subes a mi oficina.

Voz en off: Sí, señoraaa, como ordene.

Anna Stephanovna: Nunca es tarde para triunfar en la vida (recuerda). Yo siempre me consideré una mujer con talento para el Chello. Debería haber debutado como violonchelista en la filarmónica “Moscova” (recapacita). Bueno, mis pasiones, a decir verdad han sido: la música, el dinero, los directores de orquesta y el vodka.

¡Salud! (toma otro trago), ¿y si Iván, en lugar de haberse dedicado a escribir articulillos cientificillos, hubiese sido un gran director de orquesta? Qué sería de mi vida… pues tengo el mismo destino que él, soy una desgraciada, histérica, atormentada por un pasado que nunca pude recuperar, soy igual de disfuncional que él; qué desgracia la mía… la escuela de música va de mal en peor, la escuela de señoritas dudo mucho que tengamos alguna y la liga “Antitabacana” en lugar de salvar vidas, según la OMS (Organización Mundial de la Salud) el tabaco mata a ocho millones de infelices en el año, ocho millones de personas que se suicidan lentamente (toma otro vaso de vodka) es decir, cada treinta y cuatro segundos muere un “Iván” (disimula) ¡perdón!...un enfermo crónico, pues el tabaco es un producto que mata a más de la mitad de los clientes y ellos como imbéciles pagan por su muerte. Yo no fumo, ni fumaré, lo juro que siempre estaré apartada del mundanal vicio (toma vodka).

Es increíble que Iván, con todas estas posibilidades de muerte según las estadísticas, aún esté vivo. ¡carajo! Qué mala suerte tiene el pobre, que ni siquiera clasifica en las altas probabilidades, sólo falta que en lugar de acortarle la vida, en diez años se le incremente… es un ser paradójico, (golpean a la puerta) ¿Quién es?

Voz en off: Soy Iván-

Anna Stephanovna: (Acomoda todo y alista unos cigarros)

Eeeesspera (está ebria), tengo que darle la “colilla del cigarrillo de oro” que es un reconocimiento que la liga “Antitabacana” les da a sus afiliados cada treinta y uno de mayo, que es reconocido como el día sin tabaco. Sí, mejor le doy por anticipado la estatuilla y no le digo nada del artículo (pensativa) deberían unir ese día con el del alcohólico y así hacemos una sola celebración (grita)- Entra. ¡Iván Niujin! que te espero para conmemorar (música). Entra, Iván, entra. (juega y danza con la estatuilla, que la liga “Antitabacana” da a sus más selectos asociados).

Todo sucede en el Callejón de Pietisovachi.

FIN

Nota biográfica

Carlos Enrique Sánchez

Carlos Enrique Sánchez ha dedicado más de treinta años al arte dramático, con experiencia en agrupaciones teatrales, organizaciones culturales, talleres de creación y entidades públicas de los sectores cultural y educativo. Su trayectoria reúne actuación, formación, investigación y dramaturgia. Ha participado como coinvestigador y coordinador en proyectos sobre la historia del teatro en Boyacá, el teatro misionero, la pedagogía teatral y la formación artística. También ha escrito obras de teatro y títeres para público infantil y juvenil, y ha impulsado el proyecto Taller Escuela de la Fundación Cultural Teatro Popular de Tunja. Es psicólogo de la Universidad Antonio Nariño, magíster en Historia de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, maestro en Arte Dramático egresado del Programa de Artes Escénicas de la ASAB (2012) y doctor en Historia del Arte por la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla, España (2016). Su formación incluye procesos con Colcultura, el Ministerio de Cultura e instituciones de Cuba y Puerto Rico. En 2026 obtuvo el segundo lugar en la categoría Adolescencias del III Premio Hispanoamericano de Dramaturgia para las Nuevas Infancias por su obra El hijo de Murano «Vuca/Bani».

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