BURDELIANAS | Carlos Castillo Quintero

Retrato de Carlos Castillo Quintero
Foto: Archivo particular
Escritores colombianos

Carlos Castillo Quintero

Escritor, editor y director de talleres de escritura creativa nacido en Miraflores, Boyacá, Colombia. Autor de libros de cuento, novela y poesía. Ha recibido premios nacionales en narrativa y poesía; su obra aparece en antologías y revistas literarias de varios países.

SELECCIÓN DE POEMAS

De Burdelianas, UPTC, 1994

PREÁMBULO

Agreste, licenciosa, pasas la vida
sin pensar si sueñas
o en realidad gozas las formas de tu noche.
Y eres así:
no más imaginarte para huir
y penetrar la rosa que escondes
en la certeza de tu cuerpo.
Agreste, licenciosa, te llamas Ifigenia,
te dicen Emilce,
te dejas decir-coger sin desear ni adornar
nada las cosas,
sin recordar siquiera la condición de tu cuerpo.
Pasas la vida, usando, apenas un poco,
el reverso luminoso de las horas.
Raphael, Head of a Woman, 1520
Raphael, Head of a Woman, 1520

BURDELIANA III

Sobre el lecho,
la desnudez soporta el tatuaje
la huella caliente de manos cumplidoras
consumando oscuros compromisos.
Y dentro,
se va presintiendo el torrente
que lo inunda todo. Y no deja de ser placentero
sentirse mojado de hombre,
humildemente entregado
a la locura de tomar aquello que no me pertenece.
Raphael, Study for Adam, 1509
Raphael, Study for Adam, 1509

BURDELIANA IV

Es viernes y espero.
Quizá vengas por la calidez de mis muslos,
por mi completa sumisión a tus deseos,
por lo que pueda venderte, lo que quieras comprar.
No he querido nada con nadie, mientras espero.
Hoy quiero todo solamente contigo.
Desde temprano estuve haciéndome bello para ti.
He decorado nuestra luna, y me he puesto tu sabor a vino
en el comienzo de los labios.
Algunas me miran risueñas porque me ven inquieto,
porque presienten que te quiero.
Y sin embargo estoy tranquilo:
no en vano te he estado haciendo mío.

BURDELIANA XII

1
Caballero mío:
En esta ciudad ayer llovió,
de las montañas comenzaron a bajar barquitos de papel
montados sobre la lluvia.
Estuve pendiente por si veía tu bandera de pirata.
Ninguno naufragó,
tuve que reconocer
que no habían sido construidos por tus manos.

2
Hasta mis gastadas sábanas llegan noticias:
dime, es cierto ese rumor que se expande en la noche,
que te has ido, que no recuerdas mi nombre ni mis labios,
que ya no juegas con la lluvia
y que te cortaste la barba.
En esta ciudad ayer llovió, y como siempre
fui a las montañas y envié barquitos de piel
a tu encuentro:
todos naufragaron sin la bondad de tus lágrimas.
Michelangelo, Male Nude and Arm of Bearded Man, 1504
Michelangelo, Male Nude and Arm of Bearded Man, 1504

BURDELIANA XIII

A, Gustav Von Aschenbach
1
Arribaste pronto
para la agilidad de los ojos y la piel.
Sentí tu enorme presencia poseyéndome,
intimidando mi cuerpo con palabras-sabores-palabras
que me recorrieron hasta hacerme tuyo.
Llegaste cuando apenas comenzaba mi sol interior
y te recibí, confundido y noble, como un perro
ante el pan nuevo que le ofrece un nuevo amo.

2
Me gustabas ensimismado sobre la playa de mi cuerpo
y solo,
resueltamente solo en tu corazón.
Y tus labios besaron la apetecida muerte
mientras me mirabas,
mientras deshacía en el mar mi cuerpo de rapaz
y penetraba el cercano rumor de las olas.
Michelangelo, Satyr's Head
Michelangelo, Satyr's Head

BURDELIANA XVIII

Cadenas para sentir
mientras me consumes, ebrio,
nervioso por la exactitud de los cuerpos.
Cadenas en los labios
para evitar la torpeza de ofenderme
por la simplicidad de tu miedo,
tu pudorosa sensación
de que mi cuerpo pueda causarte daño.

BURDELIANA XIX

Salvo mi corazón, todo está bien.— Eduardo Carranza
Vivo noches,
compartiendo con obtusos contendores
sin evitar el rincón oscuro que siempre he temido:
la atrocidad de los cuerpos
deformados por el alcohol o la risa.
Vivo, perteneciendo a quien recoja mis labios
o pague alguna cuenta de las que corresponden
o, simplemente, me sonría de esa forma que sé
y no puedo resistir.
Te repito que vivo,
para que no vayas a pensar,
que este recorrer de calles y de camas,
este esfuerzo por presentarme siempre bello...
para que no vayas a pensar, que esta soledad,
no puede parecerte vida.
Michelangelo, Study for Haman
Michelangelo, Study for Haman

Raphael y Michelangelo. Obras de dominio público

Nota biográfica

Carlos Castillo Quintero

Nació en Miraflores, Boyacá, Colombia, en 1966. Escritor, editor y director de talleres de escritura creativa, con inmersiones en el cine y las artes plásticas y visuales. Ha publicado los libros de cuento Harem y otros 100 microrrelatos, Verano feliz y otros cuentos, Dalila Dreaming, Espiral al Sur y otros relatos de la noche, Carroñera y Los inmortales; las novelas Hormigas de cristal, Peces de nieve, Gente rara en el balcón y Alicia Cocaine; y los poemarios Bitácora del fin, Ab imo pectore, Sin el azul del día, Rosa fragmentada, Burdelianas y Piel de recuerdo. Textos suyos han sido incluidos en antologías y revistas literarias de varios países y traducidos al inglés, al francés y al portugués. Ha recibido premios nacionales en narrativa y poesía. Es director y editor general de Burdelianas Poetry.

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