FUTURAS ESTACIONES – Poemas de Guillermo Eduardo Pilía

 

Foto │©Archivo particular


Pequeña Antología
Selección de
HERNANDO GUERRA TOVAR
Bogotá D. C., junio 2020

 

 

ARS LEGENDI 

Sobre la mesa de luz se me han ido juntando
los libros que leí desde un año a esta parte.
Ya está cerca la Navidad y puedo
borronear mis memorias. —Más que mis ojos, las páginas
delatan mis pasiones, mis proyectos inconclusos,
el pavor a la nada de mis noches.

Lectura, mi amor primero: si yo hubiese guardado
año tras año esos títulos, hoy podría escribir
mi exacta autobiografía —mucho más elocuente
que los premios y ediciones que anoto con pudor
en las solapas de mis propios libros—.

Ahora que vuelvo a verlos, desde abajo hacia arriba,
pienso en Rilke una mañana de invierno en la estación,
la historia de la lengua en el inicio
de otro ciclo lectivo, los poetas españoles
del próximo seminario:

todo lo que la muerte,
como una fría empleada doméstica,
acomodará por fin un día en los estantes.

 

 

 

 

 

LA PIEDRA PRINCIPAL

Llegaban las lluvias. Siempre de luto,
mi abuela destendía contra el viento
un velamen de blanquísimas sábanas.

Lentas surgían palabras de almácigo:
con el agua frugal de esa memoria
se me iba dilatando el corazón;

con eneros sahumados, con latidos
de un reloj que entonces no advertía
lo que segundo a segundo se pierde.

Yo salvaba lo mínimo: la piedra
que menospreciaban los constructores
era en mi voz la piedra principal.

 

 

 

©Jesús María Stapper

 

 

 

LOS SECRETOS

Detrás de la ventana existe un árbol
al que el otoño lentamente transforma.
Desde su cama lo mira una enferma incurable
y piensa en futuras estaciones, en tardes
de convalecencia, en promesas de salud. Ella ignora
que ya no arribarán tales días, que a su lado
todos fingen porvenires rumbosos, que esas hojas
que caen son la única certeza. Yo la veo
mirar hacia el árbol que el otoño
y la tarde transforman, y no es tristeza
por su destino lo que siento: es más bien
piedad por el niño que yo fui, alimentado
con las mentiras de los moribundos,
con frases a media voz, con miradas
secretas, suspicaces; con palabras ambiguas
que siempre escondían algo sucio o terrible.
La enferma que sospecha de las risas forzadas
y la amabilidad de los médicos, es hoy el niño
que ayer yo fui: temeroso de aquello
que el mundo entonces me ocultaba; temeroso
de la muerte y de Dios, y también de la vida.

 

 

 

 

 

EN MI ARGENTINA

vidrieras de comercios, marquesinas,
guirnaldas de luces y en el aire
tintineos en presagio de fiesta

así de lánguido
termina el año en mi país del sur
en mi Argentina

en medio del calor y los mosquitos
nuestra niñez soñaba con la nieve:
enferma para siempre de nostalgia

 

 

 

©Jesús María Stapper

 

 

 

AINADAMAR

Hoy brota del corazón el misterio
y la yerba parásita: ambos surgen
como del muro de una casa en ruinas.
Me ha herido el agua, un olor, la palabra
“Ainadamar”. El vendaje ocultó
esa úlcera por años,
pero sus contornos, bajo el apósito,
destilan todavía ese veneno
que hace turbia la sangre.
Hoy voy llegando hasta Casa Bermeja
tras haber bebido en una fuente de lágrimas:
desmenuzado como el pan que desprecié,
como un jirón de sábana
que un mal viento desgarró del suburbio.

 

 

 

 

 

MONEDAS DE UN PAÍS LUMINOSO

Es frágil la memoria; un soplo apenas
la palabra; papeles y libretas
en sus propios ácidos se deshacen.

Por eso ya no es grande mi ambición:
ser una imagen mínima, tal vez
formar parte del rumor de un idioma;

ser unas pocas sílabas
que pasen de año en año, como pasan
las monedas de un país luminoso:

las que hallaba en mi infancia, al despertar
—tintineantes de sol, junto a mi cama—
y eran mi certidumbre de existencia.

 

 

 

©Jesús María Stapper

 

 

 

 

ÁNGEL OSCURO

Un viento nocturno hace oscilar
el farol de la esquina con sus ráfagas,
como las alas de un ángel oscuro.

Hoy vuelve ese aire y se queda en mi boca
donde soy siempre el infante sin habla
que en las noches borroneaba papeles.

Algún día me nació esta tristeza
de adolescente que intuye el final
del verano en familia y de la infancia.

A veces, en mi niñez, sin quererlo,
en mis manos moría una luciérnaga,
mis dedos sucios de su última luz.

 

 

 

 

 

UNA MÚSICA ANDABA POR EL AIRE

caminan dos del brazo y en silencio,
ajenos al bullicio de la feria,
igual que campesinos de van gogh

una música anda por el aire,
un son de los que viajan con el viento
en las noches de verbena o de circo

a veces la existencia es ir de dos a dos
mientras el aire trae a ramalazos
su primitiva música de orquesta

 

 

 

 

©Jesús María Stapper

 

 

 

MI CASA Y MIS PALABRAS

Me empecino en leer con ojos limpios
los frutos de otras vidas: sólo voces
sin ilación, sólo ajeno lenguaje.

Lo que otro amó, yo lo odié; lo que odiaron
fue para mí una devoción. Ninguno
de nosotros escribió el mismo verso.

Con tal pan de mendigo aún me alimento,
pan del tiempo peor: el que va en blanco.
Pasaron días huérfanos de sílabas.

Lectura, amor primero: todo amor
fue tan distinto después de esos libros
en que fundé mi casa y mis palabras…

 

 

 

 

 

SOBRE LA CUERDA Y SIN LA RED

Ir por la vida
como un equilibrista:
desamparado

ocasiones en que uno se descubre
en medio del bullicio de la noche
bailando sin mujer y sin orquesta

hay ocasiones en que es necesario
bailar sobre la cuerda y sin la red

 

 

 

 

©Jesús María Stapper

 

 

 

 

NO SOY MAGO,
NO SOY CONTORSIONISTA

disculpen si me obstino nuevamente
en dar explicaciones: en verdad
no tengo cosas nuevas que decir

no he sufrido, no he amado
con mayor intensidad que cualquiera:
lo que he vivido lo he puesto en palabras

disculpen si mi oficio no entretiene,
si esperaban el arte de algún mago,
de algún contorsionista

 

 

*  *  *

Derechos reservados
©Guillermo Eduardo Pilía
 

 

NOTA BIOGRÁFICA

Nació en 1958 en La Plata, Argentina, en cuya universidad se graduó en Letras. Su obra poética está integrada por Arsénico (1979), Enésimo triunfo (1980), Río Nuestro / Cazadores Nocturnos (1990), Huesos de la memoria (1996), Caballo de Guernica (2001), Ópera flamenca (2003), Herido por el agua (2005), Ojalá el tiempo tan sólo fuera lo que se ama (2011), La pierna de Rimbaud (2011), Ainadamar (2016), Sobre la cuerda y sin la red (2016) y Casamundo (2019). Además publicó dos plaquetas: Viento de lobos y Visitación a las islas (2000) y otras bilingües en inglés, portugués, griego moderno, italiano y catalán. Tiene publicados también numerosos cuentos y ensayos. Sus textos le han reportado gran cantidad de premios en la Argentina, España, Francia, Estados Unidos y países de Latinoamérica. Es miembro de la Academia Hispanoamericana de Buenas Letras de Madrid, de la Academia de Buenas Letras de Granada y Ciudadano Ilustre de La Plata.

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Las imágenes que acompañan los poemas son obra del escritor y artista plástico JESÚS MARÍA STAPPER (Cáchira, Norte de Santander, Colombia – 1960). Ganador de la Bienal de Arte, en Salvador de Bahía, Brasil, julio de 2010. Representante del sector cultural colombiano. 

 

LOS FORAJIDOS DEL CANON – Poemas de Juan Arabia

 

Foto / ©Camila Evia

JUAN ARABIA. (Buenos Aires, Argentina, 1983). Poeta, traductor y crítico literario. Egresado de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, con una tesis sobre John Fante. Es el actual director de la Revista y editorial Buenos Aires Poetry.

 

  

De EL ENEMIGO DE LOS THIRTIES (2015)

ABRACADABRA

Voy a empeñar mi corazón
hasta que sea pájaro
y caigan de él
nuevas estrellas para el mundo.
 
Porque todavía viajo
—soy un extraño—
y en las ciudades los puentes
enmudecen y me lastiman.
 
Voy a protegerme de las atrocidades
y de las injusticias
hasta que el atardecer
sea rosado y cicatrice…
 
 
 

 

 
 


EL OCÉANO AVARO
 
Y el que permanece en amor permanece en Dios, o sin él. 
No hay todavía una criatura viva que no haya sido ni buena ni mala.
Defensor de la verdad, Rimbaud trenzó en el cielo su estadía.
Mientras dormía: la brasa de lo que comíamos ayer.
Voy a ir a Charleville con plata prestada desde el cielo.
Matar al individuo, a la experiencia… Soltar una lágrima.
Disimularla.
Vivir en la hermandad del silencio… Perpetuo.
Quiero escribir con el corazón, y olvidar lo que estoy haciendo.
Quiero escribir como el aire es en el mundo.
El océano es avaro, decía el que multiplicó la ciencia
y la acorraló en una ventana iluminada por el sol:
haciendo explotar los conductos que unen la ballena con el cielo.
Más tarde, la corona no alcanzó la montaña:
y guiñaron el ojo con la complicidad de un padre.
No fueron sus amigos quienes traicionaron
—una o dos ideas despiertas— la mañana.
Siempre existe una metáfora que se parece más al propietario de la tierra:
encerrar al animal, dejarlo comer y beber;
no sólo para que reproduzca su piel:
el campo es verde, y dice de qué color es el verde…
Despertando sueños como lo ya vivido.
Comiendo con las puertas cerradas, mucho antes de aprender a cazar.
Cada uno de los vértices esconde una parte del refugio, del cielo,
del campo, de la ciudad.
El ladrillo nació del carbón, mezclado con fuego.
El oro es el invento de unos pocos.

 

 
Ilustración de Ernest Delahaye / Arthur Rimbaud
 
 
 
 
 

PAUL VERLAINE

En la montaña alguien dejó su vida
para llenar de luz la habitación.
Como niebla de luna es su canción…
para aquellos extraños que en la herida
se construyen. Detrás quedó el rubor
civilizado, la burguesa pluma
que con engaño disfrazó de bruma
la realidad del sórdido sabor:
la irrupción del rey de ojos azulados
traduce a Blake que develó en infierno
lo que el mar y el león llevan de eterno.
Despliega intensas hojas de arbolados.
 
 




 
DISTRITO DE LOS LAGOS

Yo, que negué a Cristo en el primer barco,
finalmente entendí el significado de la palabra adiós.
No se trata de una simple despedida:
es el momento en el que todo se hunde
en los blancos y transparentes mares de números,
y se pierde la flor, única prueba de
de la existencia de un paraíso.

Es el momento donde se pierde el inmediato calor
de aire que encierra y separa a cada una
de las cosas que existen en el mundo.



UN COLIBRÍ EN LA BAUHINIA

       En la rama más baja de bauhinia
Descansa el negro azul color marino…
El colibrí inadaptable… Púrpura,
Como el placer del límite, sediento
Como la destructora raíz del sauce:

 
     Néctar, Licor, Hachís: como el origen
     Del fuego. En América las flores
     Alimentan legiones… Brota el alga
     Del renacuajo, el grillo sacude banderas.
 
     Ermitaño es el sol —como el maíz—
Y el lugar donde el ave del silencio
Canta. Inadaptable antes que el hierro,
El carbón, y el vapor de los corsarios,
En la rama más baja de bauhinia:
 
    La esclavitud occidental, las ratas.
    Acá mueren enfermos los sonidos
    De cacería… Brota el húmedo aire
    De la brisa en los círculos de rebelión.     
 
     En la rama más baja de bauhinia
Descansa el negro azul color marino…
El colibrí inadaptable… Púrpura,
Como el placer del límite, sediento
Como la destructora raíz del sauce:


 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
DÍAS EN CHARLEVILLE 
Al atardecer los pájaros forman
un castillo de canciones
dentro de los árboles.
 
Juntos se ocultan en las ramas
y con su voz imitan
el tono rojo, verde y amarillo
de las hojas que cayeron
en otoño
y nos protegieron
del sol en el verano.
 
En Charleville-Mézières.
 



 

 De DESALOJO DE LA NATURALEZA (2017)

JUICIO
Nos alejamos de la ciudad, 
infortunio, infortunio, etcétera
En la que ya no hacemos
……………..más canciones…
Nuestra flauta quedó encerrada
en la raíz de un sauce:
destruyendo el suelo…
Levantando calles y baldosas.
Nos vamos lejos, amigos:
donde las vacas beben,
donde la savia fluye.
Nuestros versos necesitan
……………..ser juzgados, 
pero en tierras más salvajes…
 



 
SALIDA POR CHARLES BOUTET 
En Parc Pierquin todavía siguen los festejos
por la aparición del santo blanco…
 
Guirnaldas y pájaros,
húmedos del primer rocío
del atardecer,
caen de los árboles sin peso
sobre el silencio de la noche
de la provincia desierta.
 
¡Pensar que la Place Ducale,
centro y pulmón de la ciudad,
de día es un acueducto infinito
de placeres burgueses!
 
Por la noche, las carcajadas
persiguen las luces
al estilo Luis XVI:
unos jóvenes bandidos
improvisan el saqueo.
 
Mientras los cisnes descansan en el Meuse…
Las hojas caen por la Av. Charles Boutet…


 
 
 

Ilustración de Ernest Delahaye / Arthur Rimbaud
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 



 




LOS FORAJIDOS DEL CANON

Los forajidos del canon,
sí, bajando en cuatro patas
desde la iglesia industrial,
lamiendo sus manos y piernas,
muriendo envenenados
por su propia decisión
………………..y voluntad.
 
No hay ninguno que descanse,
Y como una jauría persiguen
………………..al cérvido blanco,
la Animalia más exótica.
El barco es mío”, “¡En el altar hay fuego!”.
 
Depravados, pervertidores del lenguaje;
aullando en el gallinero de la prensa.
Hoy “la fama” sólo reclama
un “cambio de personal”.
 
Forajidos del canon, sí,
con millas acumuladas
de prostitución y falsedad;
Huyendo de sus padres,
y sus hermanos,
olvidando todo exilio
………………..toda tormenta.
 
No. No vamos a olvidar
nuestra estadía en el campo;
ni los treinta años de retraso
que cedimos por dejarlos
prosperar, en pies y cabeza.
 
No. Nunca mataron al ciclamen
………………..en verano.
Escuchen cómo
los huracanes helados
ahora emergen del rocío…
 
 



 

ANTIGUOS BOSQUES DE SANGRE
Los antiguos bosques de sangre
rejuvenecidos de nuevo por el sol,
y todo lo verde y su savia,
y los cuencos cegados en lo más profundo;
Todos ellos, ahora despiertos, desterrando al fósil…
Imitando al canario de Cwmdonkin Drive,
para hacer del aire algo más blanco y puro
como los rastros de un conejo.

La primera vela aferrada al mástil
que el frío de hielo y de sal bañaron,
y las dársenas y sus cadenas,
y la tripulación entera del barco oscuro;
Todos ellos, ahora festivos, saltando al vacío…
Recordando al Albatros, la balada precisa.

El primer saco de manzanas
arrojado al profundo pozo de la vejez…
Y todo el néctar y su sangre,
y los incendios forestales.
Los antiguos bosques de sangre
ahora despiertos, enloquecidos,
como un cuervo expulsado de su nido frío
en la profunda noche encantada. 
 
 
 



 

UNA TEMPORADA EN OXFORD STREET

Ce brouillard de Paris est fade,
On dirait même qu’il est clair
Au prix de cette promenade
Que l’on appelle Leicester Square…
Paul Verlaine, Fog!

Atravesé un corazón despierto como pocos.
Era un corazón sin fondo, sin piel,
y de un sonido inquietante…
 
Vive de la sangre de otros continentes,
Sweet Thames, run softly…
y bajo el Támesis donde las hojas de Eliot
reposan sobre la húmeda orilla,
donde las ramas caídas y el bronce
llevan el color de la lluvia
fueron sepultadas las voces
que hoy se alzan en su contra.
 
Partieron las ninfas,
los halcones de King Cross…
Desde la rutina de Oxford Street,
hasta los caminos abiertos…
 
Aguas hinchadas y mareas alternas,
debajo del Puente
donde las multitudes vagan:
“¡Shakespeare!”, “¡Coleridge!”, “¡Chatterton!”,
(Y en su interior: ¡Verlaine…!
¡La espesa niebla de Leiceser Square!). 

 
 
 
Ilustración de Ernest Delahaye / Arthur Rimbaud
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 



 


LOS TEJADOS DEL MUNDO

 
¡C’est la vie, mort de la Mort!
César Vallejo
 
¡Va!, nos orinan y cuentan nuestros pasos…
¡A nosotros! Que crecimos junto al sol,
y lanzamos el graznido salvaje
sobre los tejados del mundo.
 
Arrodillados… Sometidos…
Dentro de un charco negro y frío,
anclando nuestro destino,
anclando nuestras botellas.
 
¡Y todo por la eterna noche de carbón!
¡Todo por limpiar el fondo del estanque!
 
¡Va! Lanzemos el último graznido…
Y como halcones dorados
seres perfectos, imprevistos
enfrentemos la moribunda
condición de la naturaleza.

 

 

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Derechos reservados
©Juan Arabia

  
 
 
NOTA BIOGRÁFICA
 
Nació el 18 de junio de 1983 en Buenos Aires, Argentina. Es poeta, traductor y crítico literario. 
    Egresado de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, con una tesis sobre John Fante y la cultura obrera italoamericana. Es el actual director de la Revista y editorial Buenos Aires Poetry, en la que han participado escritores como John Ashbery, Dan Fante, Robert Darnton, Mark Ford y Alan Jenkins, entre otros. Colabora en diversas publicaciones: Revista de la Universidad de La Rioja, Departamento de Filologías Modernas (España), Revista de Estudios Culturales La Torre del Virrey (Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Valencia), Suplemeto de Cultura del Diario Perfil (Argentina), RevistaEl Malpensante (Colombia), y en la Revista POESÍA (Universidad de Carabobo), como corresponsal argentino. 

 
   Libros publicados:
    John Fante. Entre la niebla y el polvo (El fin de la noche, Buenos Aires, 2011); PosData a la Generación Beat (Buenos Aires Poetry, Buenos Aires, 2014); El Enemigo de los Thirties (Buenos Aires Poetry, Buenos Aires, 2015); John Fante: Camino de los sueños dirunos (Buenos Aires Poetry, Buenos Aires, 2016);El Enemigo de los Thirties (Ril Valley / Chile – Los Leones, 2017), Il Nemico dei Thirties (Samuele Editore 2017, collana Scilla – Fana, Italia).
   
   Libros traducidos:
    Nuevos Versos y Canciones  Arthur Rimbaud (2014),
   Un-gin-meando… – Dan Fante (2015), 
   Lustra – Ezra Pound (2016).
 

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